1 nov. 2008

Glaciar que abastece de agua a 70% de Región Metropolitana desaparecería en 50 años

"Estos son glaciares en extinción", se lamenta Antonio Vergara, nivomensor de la Dirección General de Aguas (DGA), mientras camina desde el pequeño refugio de madera y piedra que lo cobija hasta el área de estudios ubicada en el "corazón" del glaciar Echaurren. Es un trayecto duro, que repite desde hace 35 años entre octubre y marzo para medir el retroceso del glaciar, cuyos deshielos resultan clave para el abastecimiento de agua del 70% de la Región Metropolitana.
Es casi una hora de caminata en medio de la nieve, descendiendo por una pronunciada pendiente y soportando temperaturas de hasta -10° C en invierno. Con una extensión de 0,4 KM2, el glaciar está ubicado a 3.800 metros sobre el nivel del mar y la altura en este lugar se siente de verdad. Bastan dos pasos sobre la nieve para sentir una desesperante falta de oxígeno. Todo en medio de un paisaje de montaña realmente sobrecogedor.
Ubicado a sólo 50 km al este de Santiago, en la vertiente occidental de la Cordillera de los Andes, el glaciar Echaurren es uno de los 10 más estudiados del mundo y se le considera como "referente en los estudios globales de cambio climático", dice el director de la DGA, Rodrigo Weisner.
La recién creada Unidad de Glaciares y Nieve de la DGA ha iniciado un nuevo programa de estudios en este glaciar, con moderno instrumental para evaluar la disminución de masa que registra el Echaurren: en períodos críticos sus hielos "eternos" llegan ha presentar retrocesos de hasta 12 metros anuales. Los especialistas estiman que de continuar las tasas de retroceso actuales, Echaurren y otros glaciares más pequeños en el área circundante podrían desaparecer en el curso de 50 años.
La desaparición del Echaurren podría alcanzar ribetes "hollywodenses". Es el glaciar que alimenta al río Maipo -clave para la agricultura-, y de manera indirecta a través del Maipo, alimenta también al Canal San Carlos y al Río Mapocho.
En un escenario futurista, la escasez de agua generada por la pérdida de este glaciar subiría a tal punto el costo de los recursos hídricos que obligaría a buscar nuevas fuentes de suministro, provocando, incluso, desplazamientos de población de envergadura en la zona central de Chile, dicen los expertos. Pero no se trata sólo del Echaurren. Esta es una realidad preocupante que afecta al 90% de los 1700 glaciares inventariados a la fecha en el país.
Los glaciares podrían ser comparados con "embalses en estado sólido" y, entre la III y IX Región, las grandes masas de hielo originan 70% del agua dulce del país, explican los glaciólogos. Por ello la DGA planea replicar la experiencia de Echaurren en Pascua Lama, el Valle del Copiapó y una seria de glaciares en el sur del país.