3 may. 2013

Perro rescatista se alía con serpiente robot


Los perros rescatistas podrían contar muy pronto con un colega de trabajo bastante particular: una serpiente-robot que reptará allí donde las patas del can no puedan llegar y enviará imágenes a los humanos desde el interior de los escombros.
Al menos eso es lo que ensayan investigadores estadounidenses, quienes tratan de probar qué tal trabajan el uno junto al otro en situaciones de rescate simuladas.
Un equipo de ingenieros envió a dos perros, equipados con arneses conteniendo robots, al interior de un edificio en ruinas. Una vez entre los escombros, los perros liberaron a su "equipo", permitiendo al robot moverse con libertad.
Con esta tecnología los expertos en rescate esperan incrementar la efectividad en el rescate de personas atrapadas entre las ruinas tras un desastre.
El experimento forma parte de la puesta a prueba de los "robots serpiente modulares," desarrollados por el laboratorio de biorrobótica de la Universidad Carnegie Mellon, en Pittsburgh, Estados Unidos.
Las máquinas son diseñadas para moverse por los alrededores alterando los ángulos de las junturas que las mantienen unidas en distintos segmentos de su cuerpo.
Esto imita a las serpientes reales permitiendo a estos robots realizar una "ondulación lateral", movimientos similares a los músculos sincronizados de esos reptiles.
"Los robots serpiente pueden usar sus muchos niveles internos de libertad para pasar por espacios estrechos, accediendo a ubicaciones que tanto la gente como las máquinas no pueden usar", escribieron los investigadores.
"Además, estos aparatos altamente articulados pueden coordinar sus niveles internos de libertad para realizar una gran variedad de capacidades locomotoras que van más allá de los de un robot con ruedas o los robots con piernas recientemente desarrollados"
a prueba de búsqueda y rescate involucró enviar a los perros a través de una tubería de concreto al interior de un edificio en ruinas ubicado en el Teex Disaster City, un centro de entrenamiento de respuesta en casos de emergencia de Texas.
Los perros fueron entrenados para ladrar cuando encontraran algo de interés. Cuando encuentran algo, los arneses se desbloquean y despliegan a los robots, que envían imágenes de video a través de un cable acoplado y conectado a los operadores del sistema.
Uno de los problemas que enfrentan los investigadores es que cuando el robot se retuerce el video también rota, dificultando la navegación de la máquina.
Sin embargo, los científicos explicaron que desde entonces idearon un programa que asegura que el video siempre aparezca derecho, sin importar en qué ángulo está la cámara.
Pruebas anteriores realizadas por el equipo involucraron lanzar una de estas serpientes a un árbol y que ésta se enroscara en una rama.
La máquina fue capaz de hacer esto gracias a los acelerómetros presentes en sus segmentos, que detectaron cuando la serpiente tocaba la rama del árbol. Esto activó una reacción, enrollando el cuerpo del robot en una rama para evitar caer.
Anteriores robots lograron reptar exitosamente dentro de tuberías, se arrastraron en canales de drenado y nadaron al estar protegidos por una "piel a prueba de agua".
La Universidad Carnegie Mellon no es la única organización que quiere equipar a perros de búsqueda y rescate con lo último en tecnología.
 La serpiente robot cuenta con sensores que le permiten enroscarse a objetos como la rama de un árbol.
La firma británica Wood & Douglas ha desarrollado una cámara de video diseñada para acoplarse a la cabeza del perro de rescate para enviar imágenes en vivo a la base.
"Todo lo que pueda ayudar en un terremoto o situación de desastre debería ser bienvenido", afirma Chris Bignell, portavoz de la empresa.
"Vimos una situación semejante en Bangladesh la semana pasada, donde un edificio colapsó y una serie de pisos cayeron encima del otro".
"Lo que sea que acelere el proceso para buscar en cualquier parte en una emergencia va a ser de ayuda".
"Pero la ventaja de usar todavía perros de rescate es que están entrenados para olfatear víctimas y ubicarlas incluso cuando no pueden verlas, lo que no conseguirías usando sólo un robot", apuntó.

2 may. 2013

Una historia de robots


En las primeras décadas de calendario occidental, Herón de Alejandría construyó los primeros dispositivos automáticos de los que se tenga registro.
Motores de propulsión, de vapor y de viento se cuentan entre las máquinas automáticas invitadas por este matemático e ingeniero griego.
Seguramente mientras creaba sus inventos en Alejandría, Herón no imaginó que la automatización de las máquinas se convertiría en un capítulo clave del desarrollo humano.
La humanidad no parece estar lejos de un futuro en el que las máquinas se conviertan en aliados independientes, capaces de subsanar las deficiencias humanas.
Imaginen despertar una mañana y contar con un fiel robot capaz de reconocernos, recordar nuestro itinerario o a qué hora debemos tomar nuestra medicina. Uno que luzca más como una persona y menos como una máquina.
O piensen en un androide de colores que sea atractivo para los niños y les ayude a leer, o a aprender, que sirva como un vehículo de comunicación, como un puente con lo desconocido.
Al abrir el periódico quizá lean como un robot pez detectó contaminantes en un río, salvando así a varias especies acuáticas. En otra sección de las noticias se hablará de como una de estas máquinas automáticas ayudó a descubrir valiosos vestigios arqueológicos.
Por supuesto también se hablará de su participación en la guerra y de cómo estas máquinas pueden cubrir grandes distancias cargando una enorme cantidad de equipo.
Nada de esto será ciencia ficción. De hecho está ocurriendo mientras escribo estas líneas. En forma silenciosa, pero firme la robótica se está abriendo paso en la vida cotidiana.
Reem es obra de un equipo de ingenieros en Barcelona.
Con su 1,70 metros de estatura se trata de un androide que es capaz de reconocer rostros, tener memoria, moverse e incluso subir escaleras. Pesa 90 kilos y puede cargar hasta 36 kilogramos.
Diseñado para guiar, informar, ayudar y entretener ya ha sido usado en España en la Semana Europea de Robótica. Cuenta con micrófono, cámara, pantalla táctil, acelerómetro, entre otras características.
Por su parte el pequeño Nao, de ciudadanía francesa, lleva varios años desarrollándose y desde hace un par de ellos se ha convertido en un arma educativa para varias escuelas. Lo pueden ver en la imagen superior en este blog. Está equipado con micrófonos, cámaras, sensores, red alámbrica y WiFi.
Desde el año pasado está siendo usado en algunas escuelas primarias del Reino Unido como ayuda para los niños autistas. Con 58 centímetros de altura, el robot cuenta con características y colores infantiles que hacen que los niños con autismo interactúen con él más que con los adultos.
Fish es el nombre de un prototipo desarrollado en la Universidad de Essex en el Reino Unido.
Se trata de un robo-pez que nadó libremente en el acuario de Londres durante casi dos años para aprender más de las especies marinas.
En la actualidad el equipo que lo creó está desarrollando un nuevo prototipo con sensores químicos para medir la polución del agua y con una infraestructura de telecomunicaciones que será capaz de reportar los indicadores encontrados.
Pero no sólo en el agua son útiles los robots, también bajo tierra.
En México, el robor Tláloc II-TC ayudó a un grupo de arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia a explorar una cámara subterránea que se encuentra debajo del Templo de la Serpiente Emplumada, en la antigua ciudad mesoamericana de Teotihuacán.
Pero equipado con un escaner y una cámara, el robot Tláloc ayudó a los arqueólogos a descubrir que en realidad había tres cámaras secretas y no una como se pensaba. Este tipo de robots harán más fáciles las tareas de exploración al llegar a lugares que los humanos no pueden.

Un área que ha sufrido un impresionante avance en lo que a robótica se refiere es la industria militar. El modelo LS3 de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada en Defensa de EE.UU
. (Darpa, por sus siglas en inglés) es capaz de seguir a un líder, recibir órdenes y evitar obstáculos en condiciones difíciles como un bosque.

Como si de tratara de una mula de carga, es capaz de transportar equipo con ayuda de sus cuatro "piernas". El exceso de carga ha sido identificado por la agencia como uno de los mayores problemas que enfrentan los soldados.
Estos son sólo cinco ejemplos de robots que ya están siendo usados -o están a punto de ser usados- nos guste o no cuál sea su objetivo final.
En el fondo la nueva ola de robots está ayudando a construir super humanos, ayudándolos a superar sus limitaciones formando una alianza que ya vemos todos los días.
Hace un par de semanas decíamos en este espacio que "los cíborg están aquí" haciendo alusión a los nuevos anteojos de Google, pero lo cierto es que cíborgs somos todos. Todos los días dependemos de computadoras, teléfonos y apps para ayudarnos a estar más informados, a ser más eficientes, a comunicarnos mejor.
"Los robots tocan algo profundamente humano dentro de nosotros, ya sea ayudándonos a ser más creativos o innovadores, a conectarnos en la distancia, o porque son nuestros compañeros y nos ayudan a cumplir nuestros objetivos y a superarnos", dice Cynthia Breazea de MIT.

Feliz cumpleaños, Internet: La primera página web del mundo cumple hoy 20 años


El organismo creador de lo que hoy conocemos como World Wide Web liberó la primera versión de un sitio, con el objetivo de rememorar los inicios de la red.
Un 30 de abril de 1993, el CERN publicó lo que conocemos hoy como una Internet libre y abierta, bajo el protocolo WWW o World Wide Web. La idea nació de Tim Berners-Lee, quien en los 60 había estado trabajando en un modelo que en 1992 tendría sus primeras pruebas antes de ver la luz, y que sería el inicio de una nueva era para las comunicaciones y la información.
Para conmemorar la fecha, el organismo liberó el primer sitio creado, del que hasta ahora sólo se conocía su dirección web, y que se redireccionaba directamente a una página de error. 
La idea del CERN es la creación de un archivo virtual para que las nuevas generaciones conozcan los inicios de la red, por lo que se irán conociendo más detalles y documentos a medida que pasen las semanas.
A veinte años del nacimiento de la llamada red de redes, un equipo del lugar donde se originó la internet busca resucitar la primera página de la historia para recordar los valores que inspiraron.
Un equipo de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN, por sus siglas en inglés) anunció el proyecto, que implica preservar los equipos y los programas asociados con el nacimiento de la web.
Entre los valores fundamentales del proyecto en su origen estaban la descentralización del control de la red de redes y el libre acceso a la información para todo el mundo.
La World Wide Web (o www) fue creada en 1993 por el científico británico Sir Tim Berners-Lee, quien trabajaba para la CERN.
Según Dan Noyes, gerente de web del grupo de comunicación de la CERN, la recreación del primer sitio web del mundo permitirá a las futuras generaciones explorar, examinar y reflexionar acerca de cómo la web está cambiando la vida moderna.
"Este es un momento único porque todavía podemos encender el primer servidor web y apreciarlo. Queremos documentar eso y preservarlo", dijo Noyes.
El proyecto apunta a más que simplemente poner a funcionar viejos computadores NeXT -las máquinas más avanzadas de ese momento- en el lugar en que fue creada originalmente la web.
"Uno de mis sueños es permitirle a las personas ver cómo era en sus comienzos la experiencia de la web", explicó a la BBC James Gilles, jefe de comunicaciones de la CERN.
"Se podría pensar que el primer navegador era muy primitivo pero no lo era. Tenía posibildades gráficas. Uno podía editar directamente. Era algo realmente increíble, era muy sofisticado", añadió.
Pero quienes no conozcan mucho de tecnología o de internet podrían sentir que usar una computadora y programas informáticos de hace 20 años para ver texto en un sitio web podría no ser una experiencia muy emocionante.
Sin embargo, Gillies y Noyes consideran que vale la pena.
Sobre todo porque estos sistemas originales fueron desarrollados por Sir Berners-Lee bajo el principio de acceso universal a la información, algo que en ese momento los entusiastas creían que cambiaría el mundo haciéndolo un lugar más justo e igualitario.
El primer navegador permitía a los usuarios editar y escribir directamente sobre el contenido mientras era visto, algo que ya no es posible con los sistemas actuales.
"Ese acceso universal a la información y la flexibilidad para la entrega son algo que actualmente estamos luchando para recrear".
Cuando la CERN creó la web hace 20 años, uno de los aspectos más importantes fue su carácter gratuito.
En ese entonces, se discutió si la CERN debería convertirse en el hogar de la web o si el proyecto debería centrarse en su misión original de dedicarse exclusivamente a asuntos científicos concernientes a la física.
Al final imperó el criterio de Sir Bernes-Lee y sus colegas, quienes consideban que la organización debería poner la web a disposisción del público.
clic Vea el proyecto de los científicos que están recreando la primera página y el primer website de internet
La CERN produjo un documento legal que declaraba a la www abierta al público para asegurar el libre acceso a todas las personas y que nadie pudiera reclamar propiedad sobre la red.
Gillies considera que este es el documento "más valioso en la historia de la World Wide Web".
"Sin ese documento habrían cosas parecidas a la web pero habrían pertenecido a empresas como Microsoft, Apple, Vodafone o alguna otra. No sería algo abierto para todo el mundo".
Sin embargo, la web no ha producido el grado de cambio social que algunos habían previsto hace 20 años, ya que este espacio todavía es dominado por un puñado de poderosas compañías en línea.
Para aquellos que estudian la World Wide Web, como el profesor Niguel Shadbolt, de la Universidad de Southampton, vale la pena conservar los principios sobre los cuales este instrumento fue concebido.
Y considera que no hay mejor monumento a esos principios que el primer sitio web.
"Tenemos que defender los principios de universalidad y de acceso universal", dijo Shadboldt .
"Eso no calza en los estándares de ciertas organizaciones y corporaciones. Por eso mantener a la web como un instrumento disponible gratis es casi un derecho humano".

29 abr. 2013

Cómo se va a extinguir la humanidad

¿Cuáles son las más grandes amenazas globales para la humanidad? ¿Estamos al borde de nuestra propia inesperada extinción? Un equipo internacional de científicos, matemáticos y filósofos que trabajan en el Instituto del Futuro de la Humanidad de la Universidad de Oxford está investigando cuál es el mayor peligro para la supervivencia del Hombre como especie. 
En el documento "Riesgo existencial como prioridad global" argumenta que los dirigentes internacionales tienen que prestarle mucha atención a una serie de amenazas. El director del instituto, el filósofo sueco Nick Bostrom, advierte que lo que está en juego no puede ser más importante: si nos equivocamos, éste puede ser el último siglo de la humanidad. ¿Cuáles son los mayores peligros? Empecemos por lo alentador. 
Las pandemias y los desastres naturales pueden causar colosales y catastróficas pérdidas de vida, pero Bostrom cree que no acabarían con la humanidad. La especie humana ya sobrevivió muchos miles de años a enfermedades, hambrunas, inundaciones, depredadores, persecuciones, terremotos y cambios climáticos. Así que la probabilidad está a nuestro favor.  
 Por otro lado, en el marco temporal de un siglo, califica el riesgo de extinción por el impacto de un asteroide o una súper explosión volcánica como "extremadamente bajo". Respecto a conflictos bélicos, incluso las pérdidas de vida sin precedentes autoinflingidas del siglo XX, con dos guerras mundiales, no lograron frenar el aumento de la población global. 
Una guerra nuclear podría ocasionar una horrible destrucción, pero el equipo de expertos calcula que suficientes individuos podrían sobrevivir como para permitir que la especie subsista. Si ese es el consuelo para hacernos sentir bien... ¿de qué nos tenemos que preocupar entonces? Bostrom señala que hemos entrado en una nueva clase de era tecnológica con el potencial de desafiar nuestro futuro como nunca antes. 
Son "amenazas sobre las que no tenemos historial de supervivencia". Comparándolo con un arma peligrosa en manos de un niño, dijo que el avance en la tecnología ha rebasado nuestra capacidad de controlar las posibles consecuencias. Experimentos en áreas como biología sintética, nanotecnología e inteligencia artificial se están precipitando hacia el territorio de lo accidental e imprevisto. 
La biología sintética, en la que la biología se encuentra con la ingeniería, promete importantes beneficios médicos. No obstante, a Bostrom le inquietan las secuelas inesperadas de la manipulación de las fronteras de la biología humana. Seán O'Heigeartaigh, un genetista del instituto y experto en evolución molecular, desconfía de las buenas intenciones mal informadas, pues en los experimentos se hacen modificaciones genéticas, desmantelando y reconstruyendo las estructuras genéticas. 
"Lo más probable es que no se propongan hacer algo dañino", apunta, pero subraya que siempre existe el peligro de que se dispare una secuencia de eventos no anticipada o de que algo se torne nocivo cuando se transfiera a otro ambiente. "Estamos desarrollando cosas que pueden resultar profundamente mal", declara O'Heigeartaigh. La nanotecnología, trabajar a nivel molecular o atómico, también podría tornarse en algo altamente destructivo si se usa para la guerra, apunta Bostrom. Por ello, escribió que los gobiernos futuros enfrentarán el gran reto de controlar y restringir su mal uso. La manera en la que la inteligencia artificial interactuará con el mundo exterior es otro de los temores del ecléctico grupo de expertos reunidos en Oxford. Esa "inteligencia" informática puede ser una herramienta poderosa para la industria, medicina, agricultura o el manejo de la economía. Pero también es completamente indiferente a cualquier perjuicio fortuito. Daniel Dewey, quien se enfoca en superinteligencia artificial, habla de una "explosión de inteligencia" en la que el poder acelerado de las computadoras se vuelve menos predecible y controlable. "La inteligencia artificial es una de las tecnologías que pone más y más poder en paquetes más y más pequeños", dice Dewey, quien antes trabajó en Google. Así como con la biotecnología y la nanotecnología, "se pueden hacer cosas que resultan en reacciones en cadena, y con muy pocos recursos se pueden emprender proyectos que pueden afectar a todo el mundo". Estos no son conceptos abstractos, asegura O'Heigeartaigh. "Con cualquier nueva poderosa tecnología -opina O'Heigeartaigh-, debemos pensar detenidamente en qué sabemos, pero quizás es más importante en este momento estar conscientes de lo que no estamos seguros de saber". 
"Éste es el primer siglo en la historia del mundo en el que el más grande riesgo viene de la humanidad", señala el astrofísico y actual astrónomo real británico Martin Rees. "Con cualquier nueva tecnología hay ventajas pero también riesgos", observa. "Es una cuestión de escala: vivimos en un mundo más interconectado: más noticias y rumores se difunden a la velocidad de la luz. Por ello, las consecuencias de un error o terror son más desmedidas que en el pasado". Lamenta que mientras que sí nos preocupamos por riesgos individuales más inmediatos, como los vuelos aéreos o seguridad alimentaria, tenemos más dificultad en reconocer peligros más serios.
 Ésta no es una ficción distópica: la brecha entre la velocidad del avance tecnológico y nuestro conocimiento de sus implicaciones es real, recalca Bostrom. "Estamos al nivel de los niños en términos de responsabilidad moral, pero con la capacidad tecnológica de adultos". 
No obstante, la trascendencia del riesgo existencial "no ha entrado en el radar de la gente". Listos o no, advierte, el cambio está próximo. "Hay un cuello de botella en la historia de la humanidad. La condición humana va a cambiar. Puede ser que termine en una catástrofe o que nos transformemos tomando más control de nuestra biología", sostiene el filósofo. 
"No se trata de ciencia ficción, ni de una doctrina religiosa o una conversación en un bar: no hay ninguna razón moral admisible para no tomarlo en serio".