5 ago. 2011

El planeta “Nibiru” no existe

El “planeta Nibiru” tiene un lugar único en la constelación de afirmaciones de 2012. Nunca ha sido detectado, no puede existir, y (de acuerdo con su promotor) no debe llegar hasta décadas o siglos después de 2012. Sin embargo, es un tema popular de videos fraudulentos que pretenden presentarlo.
El planeta ficticio nombrado como ‘Nibiru’ fue propuesto por un autodidacta estudioso de la escritura cuneiforme sumeria, llamado Zecharia Sitchin. En el libro El Duodécimo Planeta (The Twelfth Planet, 1976) Sitchin utiliza una imagen de un particular sello sumerio, junto con su propia traducción de escritura cuneiforme sumeria, para argumentar que los sumerios sabían de la existencia de 12 planetas en el Sistema Solar, que el duodécimo planeta es Nibiru, que orbita alrededor del Sol una vez cada 3.600 años, que hay seres (que los sumerios llamaron ‘dioses’) que viven en él, que estos seres llegaron a la Tierra hace unos 450.000 años, que crearon a los humanos por la ingeniería genética de los monos hembra, y que básicamente fuimos sus esclavos, excavación oro para ellos.

No, en serio. Esa es su afirmación.

Jason Colavito dice sobre Sitchin: “… Sitchin ha afirmado que los Anunnaki crearon genéticamente a la humanidad, que los invasores espaciales trataron de destruir a la humanidad en una inundación, y que algún día los alienígenas regresarán y traerán un juicio de estilo bíblico sobre la humanidad”.
Sitchin se apoya en gran medida en traducciones de textos antiguos, en particular, en sus traducciones de textos antiguos, que no coinciden con las traducciones de otros estudiosos. El Diccionario Escéptico dice de Sitchin:

Sitchin, como Velikovsky, se presentan a sí mismos como eruditos y estudiosos en una serie de libros, incluyendo El Duodécimo Planeta (1976) y El Código Cósmico (1998). Ambos, Sitchin y Velikovsky, escriben de manera erudita sobre mitos antiguos y, científicamente, son casi analfabetos. Al igual que von Däniken y Velikovsky, Sitchin teje una convincente y entretenida historia de hechos, falsedades, ficciones, especulaciones, citas incorrectas, y traducciones erróneas.

Además Sitchin hace caso omiso de un vasto cuerpo de investigación llevada a cabo por otros, al parecer debido a conflictos con sus interpretaciones. Abundan los ejemplos en El Duodécimo Planeta. Por ejemplo, Hafernik señala:
Ahora llegamos a la palabra “shem”. Gran parte de la interpretación de Sitchin gira en torno a la interpretación de esta particular palabra bíblica. Curiosamente, Kramer también estudia el sentido de la palabra “shem”, pero considera un estudio realizado por un tipo llamado Arno Poebel que describe un significado alternativo completamente diferente del que promueve Sitchin.De expertos “tradicionales”, vemos que shem se traduce generalmente en el sentido de “nombre” [name], como se utilizaría en la frase: Sam ha hecho un nombre por sí mismo. En este sentido, tal vez se acerca más a “reputación” que a la forma en que se usa la palabra “nombre” en Inglés moderno. En un principio, también puede significar “monumento”, un artefacto físico que llevaba el nombre de algo para ser recordado.
En las tres traducciones de la Biblia he comprobado (en representación de la reputación de los cientos de estudiosos de la Biblia) traducir “shem” como “nombre”. Asimov y Kramer van junto con el resto. Sitchin afirma que shem significa “monumento”, pero que los monumentos eran copias de los cohetes utilizados por los antiguos dioses (los extraterrestres).
Sitchin tiene la costumbre de decidir lo que realmente significa una antigua palabra (de nuevo en su única traducción personal) y luego proceder como si este fuera el fin de la historia, que las traducciones de otras personas no son más precisas, o que otras interpretaciones incluso no existen. Muchas de sus afirmaciones respecto de la traducción de escritura cuneiforme sumeria son discutidas en detalle y desacreditadas por Michael Heiser. En particular, una cita de Heiser salta a la vista:
  
En los textos que siguen, Nibiru era considerado como un planeta (en concreto, Júpiter, pero antes Mercurio), un dios (en concreto, Marduk), y una estrella (distinguida de Júpiter).
Si estás confundido, no estás solo. Esta triple (cuádruple si contamos a Mercurio) designación para Nibiru es el por qué los estudiosos de la astronomía cuneiforme no han podido determinar con certeza qué es exactamente Nibiru. Vamos a ahondar más en el problema en las siguientes secciones. Lo cierto es que en los textos, Nibiru NUNCA es identificado como un planeta que se encuentra más allá de Plutón.
Rob Hafernik es un ingeniero aeroespacial que trabajó en el programa de transbordadores de la NASA y posee una página que desacredita completamente las afirmaciones de Sitchin sobre el planeta 12. En esa página, Hafernik presenta el siguiente resumen de las muy extrañas ideas de Sitchin sobre los orígenes del Sistema Solar:

Esto es lo que afirma que pasó (la numeración de las etapas es mía, para facilitar referencias posteriores):
1) Comenzamos con un sistema solar como el que tenemos ahora, pero la Tierra y la Luna se pierden y había un planeta entre Júpiter y Marte.
2) El planeta Marduk llegó del espacio exterior y pasó cerca de Neptuno. Marduk es un planeta retrógrado, orbitando en la dirección opuesta a la de los demás. La gravedad de Neptuno dobló su órbita de manera que se hundió en el Sistema Solar (aún en forma retrógrada). Al mismo tiempo la gravedad de Neptuno jaló un bulto hacia el lado de Marduk (que aún estaba en forma plástica, ya que estaba recién formándose).
3) El planeta Marduk pasó a Urano, donde el bulto arrancado y varias lunas fueron retirados de Marduk a la órbita. Su camino se inclinó aún más hacia el interior. A medida que tiró de Gaga, una luna de Saturno, ésta se fue retirando y finalmente se convirtió en Plutón en su órbita actual.
4) Marduk se aproximó a Tiamat (el planeta ubicado donde actualmente se encuentra el cinturón de asteroides) y su gravedad arrancó trozos de Tiamat.
5) Marduk no golpeó a Tiamat, pero sus satélites en órbita sí lo golpearon fuertemente. También intercambiaron luz en forma de electricidad estática. Tiamat estaba roto, pero siguienron juntos.
6) Marduk viajó hacia el espacio profundo de nuevo, más allá de Neptuno.
7) Cuando Marduk regresó, destrozó agresivamente a Tiamat. La mitad de Tiamat fue destruida y se convirtió en el cinturón de asteroides, la otra mitad fue golpeada lateralmente por una de las lunas en órbita de Marduk, enviándola a la órbita de la Tierra y convirtiéndose en la Tierra. Kingu, uno de los satélites de Tiamat, se fue junto con la mitad rota y se convirtió en la Luna.
8 ) Actualmente Marduk continúa en esta órbita, balanceándose hacia fuera más allá de Neptuno y de nuevo en el cinturón de asteroides en una órbita retrógrada que tarda 3.600 años en completar.
Otro conjunto de páginas que desacredita las afirmaciones de Sitchin es una serie creada por Ian Lawton titulada “Los Documentos de Mesopotamia“.

Aquí viene lo bueno; ¡la predicción original de Sitchin de la aparición de Nibiru no coincide con la fecha de 2012! Según Sitchin, ¡Nibiru no debe volver hasta 2900! (Aunque sí dijo que los Annunaki podrían regresar en una nave espacial cuando la Era de Piscis se traslade a la Era de Acuario en algún momento después de 2090). ¡Así que Sitchin no está de acuerdo con los proponentes del 2012! (O al menos no hasta que empezó a ganar dinero a costa de ello, él parece estar un poco más tranquilo con respecto a este hecho en el último tiempo).
La órbita propuesta de Nibiru sería muy elíptica. Tan elíptica que es para todos los efectos una línea recta, de salida y regreso. Sabemos esto por una simple relación matemática existente entre el periodo y la longitud del semieje mayor de la elipse.
Leyes de Kepler
El matemático y astrónomo alemán Johannes Kepler (1571-1630) descubrió tres leyes del movimiento planetario. Ellas son:
  1. “La órbita de cada planeta es una elipse, con el Sol en uno de los focos”.
  2. “El vector [imaginario] que une al planeta y el Sol barre áreas iguales en intervalos de tiempo iguales”.
  3. “El cuadrado del periodo orbital de un planeta es directamente proporcional al cubo de la longitud del semieje mayor de su órbita”.
Leyes de Kepler aplicadas a Nibiru
  1. Dado que todos los planetas orbitan en elipses con el Sol en uno de los focos, Nibiru debe moverse alrededor del Sol, no sólo a través de las trayectorias orbitales de los planetas.
  2. Todos los planetas barren áreas iguales en intervalos de tiempo iguales, por lo que Nibiru debe moverse muy lentamente en el afelio o punto más alejado del Sol, y muy rápido en el perihelio o punto más cercano.
  3. El cuadrado del periodo orbital de un planeta es directamente proporcional al cubo del semieje mayor de su órbita. Debido a que el período de Nibiru se especifica de 3600 años, podemos utilizar la tercera ley de Kepler para determinar algo acerca de su órbita.
La tercera ley de Kepler se puede expresar como:
a3 = p2 (1)
donde a es la longitud del semieje mayor en unidades astronómicas (UA) y p es el período, en años. Aplicando un poco de álgebra de escuela a esto, obtenemos:
a = (p2) (2)
Así, suponiendo que el perihelio se encuentra en o cerca de la órbita de la Tierra (ya que se supone que se acercan a nosotros, e incluso nos golpean), la distancia d del Sol en el afelio va a ser 2a – 1 (Dos veces el semieje mayor, menos 1 UA). La adición de esto a nuestra fórmula nos da:
d = 2((p2)) – 1 (3)
Sustituyendo nuestro periodo (3600 años) tenemos:
d = 2((36002)) – 1 (4)
d = 2(12960000) – 1 (5)
d = 2(234,892058) – 1 (6)
d = 469,784116 – 1 (7)
d = 468,784116 (8 )
En otras palabras, dada una órbita de 3.600 años que lleva a Nibiru a menos de 1 UA del Sol (la zona de la órbita de la Tierra), el extremo más alejado de la órbita debe estar a 469 UA del Sol.
 Como punto de comparación, Plutón se encuentra como promedio a alrededor de 39,5 UA de distancia del Sol. Su año es de unos 248 años terrestres. Si usamos 248 en la ecuación (2) anterior, se obtiene 39,47 UA. Así podemos ver que la fórmula funciona.
La órbita de Plutón se considera “altamente elíptica”. Pero no es tan elíptica como la órbita propuesta para Nibiru. La calculadora 2D de elementos orbitales de Dr. Douglas Hamilton (después de algún ensayo y error) produce una órbita con una excentricidad de 0,995744. Esto produce una órbita con una distancia de perihelio aproximada de 1 UA y un semieje mayor de 235. Esto es extremadamente excéntrico.
A cerca de 470 UA la gravedad del Sol es insignificante, casi inexistente. Así que como resultado, Nibiru debe viajar cerca de la velocidad de escape del Sol cuando se encuentra a menos de 1 UA del mismo. A una distancia de 1 UA, la velocidad de escape del Sol es de unos 42 km/s, por lo que esta es la velocidad a la que Nibiru debería estar viajando (o un pelo por debajo de ella) en 2012. En comparación, la velocidad orbital de la Tierra es un poco menor a 30 km/s, la de Venus es de unos 35 km/s, y la de Mercurio es de 47,8 km/s. Nibiru se movería violentamente alrededor del Sol, casi tan rápido como Mercurio.
La órbita descrita anteriormente sería muy inestable. Una órbita altamente elíptica es inestable, ya que sufrirá drásticamente por la más mínima perturbación; la gravedad de Júpiter, probablemente, sería suficiente para enviar a Nibiru a quién sabe dónde. La órbita de Plutón es estabilizada por Neptuno, ya que Plutón está fijado en una resonancia orbital 2:3 con Neptuno. Las matemáticas detrás de los problemas de cuerpos múltiples son una pesadilla para resolver porque no tienen soluciones cerradas (todos los objetos se afectan mutuamente a tal grado que las órbitas realizan gradualmente su movimiento de precesión), por lo que los astrónomos profesionales utilizan ordenadores para realizar estos cálculos. Pero usted debe entender esto: Por mucho que el ficticio Nibiru tire de los otros planetas, los demás planetas también tirarían de Nibiru. Con una fina y larga elipse como se describe, incluso el más leve empujón de la gravedad de otro objeto, incluso si ese objeto es considerablemente menor que Nibiru, tendría un efecto dramático sobre la órbita de Nibiru.
En los últimos años, las noticias han estado llenas de descubrimientos de nuevos planetas alrededor de otras estrellas. Por lo general, estos son descubiertos mediante la observación de la curva de la luz estelar cuando el planeta eclipsa parcialmente a la estrella, o por el movimiento de la estrella cuando el planeta hace que se tambalee. Muy recientemente hemos detectado visualmente un planeta que orbita Fomalhaut. Podemos ver distantes objetos en nuestro propio sistema solar, que serían mucho más débiles que Nibiru. Recuerde que Nibiru es grande, supuestamente del tamaño de la Tierra o mayor. Algunos dicen que está en órbita alrededor de una “estrella oscura”, que sería aún más grande.
A pesar de que podemos detectar objetos sub-estelares y, ahora, incluso planetas alrededor de otras estrellas, ¿por qué no podemos encontrar Nibiru?
¡Algunos incluso han sugerido que es invisible! ¿En serio? Hay una cita para esto:
“Lo invisible y lo no existente son muy semejantes” – Delos McKown
¡Nibiru debe ser visible!
En conclusión: Queda  demostrado que Zecharia Sitchin no es un erudito en escritura cuneiforme sumeria. Hace caso omiso de un rico cuerpo de investigación y desarrolla su propia traducción única y sin apoyo, mezclando libremente las lenguas que él considere conveniente. Los estudiosos serios de los textos sumerios han cuestionado su trabajo en cuanto al tema de sus malas traducciones, pobre erudición, y defensas especiales. El concepto de Nibiru de Sitchin no es compatible con los textos que utiliza como base de sus afirmaciones.
Las afirmaciones de Sitchin van en contra de mucho de lo que conocemos y entendemos acerca de nuestro sistema solar. Hay fallas fundamentales en la órbita de Nibiru de Sitchin, incluyendo su periodo y la posición de su perihelio. Las afirmaciones de Sitchin para la órbita de Nibiru son imposibles: La órbita propuesta sería muy inestable, y Nibiru habría sido expulsado del Sistema Solar por la gravedad de los gigantes de gas hace mucho tiempo. Cuando nos enfrentamos a la falta de pruebas visuales, los defensores de Nibiru se basan en una defensa especial (por ejemplo, que Nibiru es invisible, no está iluminado o se oculta).




























4 ago. 2011

El calendario maya

El calendario maya no era tan preciso como algunos afirman. Ni siquiera es más preciso que aquel introducido por Julio César en 45 a.C.
Siempre que estudiamos otra cultura, nos arriesgamos asumiendo que sus miembros tienen las mismas prioridades que tenemos nosotros. Este riesgo puede ser mayor cuando estudiamos su calendario, ya que “todos sabemos para qué es un calendario”. La siguiente cita, del arqueoastrónomo Anthony Aveni, puede ser buena para tener presente cuando leas sobre el calendario maya:

La diferencia entre la cuenta de 365 días por año y el actual de 365,2422 días, medido por el recorrido del Sol en el cielo, no parecía tener importancia para los mayas. No agregaban días al año calendario en ciertas ocasiones, como lo hacemos con los bisiestos para que nuestros festivos no retrocedan al pasar las estaciones. ¿Qué sucedería si la Navidad retrocediera hasta otoño o el Cuatro de Julio hasta el frío invierno? Por razones que probablemente nunca conoceremos, los mayas parecían poner más énfasis a una cadena de tiempo continua, como lo hicieron con el Tzolkin. Eran diferentes de nosotros.

Los mayas usaron dos calendarios primarios: El año sagrado de 260 días llamado Tzolkin y el año civil de 365 días llamado Haab. Estos calendarios funcionan de manera simultánea. Debido a la diferencia de longitud, el calendario se repite cada 52 años mayas. El ciclo completo fue llamado Calendario Circular.
Es probable que el calendario maya no se originara con los mayas, sino más bien se originó en una cultura anterior y que otras culturas tales como la azteca derivaron su calendario de fuentes similares.
El Calendario Circular fue suficiente para la mayoría de los usos, dado que su duración excedía la esperanza de vida del maya promedio. Sin embargo, para referenciar el paso de tiempo para más de 52 años, los mayas usaron un tercer calendario conocido como Cuenta Larga.
El calendario Tzolkin (o “sagrado”, o “religioso”) usó un ciclo de 260 días. Este calendario fue usado en toda Mesoamérica, y no es únicamente de los mayas. Es probablemente el calendario más antiguo en su sistema, y fue tal vez el más importante. Los mayas probablemente heredaron este calendario de culturas anteriores.
El propósito original de idear tal calendario, sin relación obvia con algún ciclo astronómico o geológico, es desconocido, pero hay varios orígenes sugeridos. Una idea común es que la longitud del calendario fue basada en la multiplicación de 13 y 20, números que fueron importantes para los mayas. El veinte fue la base del sistema de conteo maya, y fue tomado del número de dedos humanos. El trece puede haber simbolizado el número de niveles en el supramundo donde vivían los dioses, o puede ser una referencia al número de “articulaciones” del cuerpo humano (tobillos, rodillas, caderas, hombros, codos, muñecas, y cuello).
Otra idea es que el periodo de 260 días viene de la duración del embarazo de la especie humana. Este es cercano al número promedio de días de gestación. También es posible que el número 260 fuese señalado como un patrón repetitivo de alguna combinación de los motivos explicados. Los humanos somos buenos encontrando patrones incluso donde no existen. Puede ser posible que ninguna de las especulaciones anteriores sea correcta, y simplemente nunca sabremos por qué el número 260 fue escogido como la base del calendario.
Mientras que nuestro calendario usa una semana única de siete días, el calendario Tzolkin maya usó dos longitudes diferentes de semana:
una semana numerada de 13 días, en la que los días estaban numerados de 1 a 13.
una semana nombrada de 20 días, en la que los nombres de los días eran:

0. Ajau 1. Imix 2. Ik 3. Ak’bal 4. K’an
5. Chikchan 6. Kimi 7. Manik 8. Lamat 9. Muluk
10. Ok 11. Chuen 12. Eb 13. Ben 14. Ix
15. Men 16. Kib 17. Kaban 18. Etz’nab 19. Kawak

Dado que las semanas numeradas y nombradas corrían de manera simultánea, cada uno de sus nombres y números cambiaban diariamente. Si un día era 3 kimi, el siguiente día no era 4 kimi, sino más bien 4 manik, y el siguiente sería 5 lamat. La siguiente vez que kimi volvería a aparecer, 20 días más tarde, sería 10 kimi en lugar de 3 kimi. El próximo 3 kimi no ocurrirá hasta 260 días después. Este ciclo de 260 días también era asociado con buena o mala suerte relacionada con cada combinación número/nombre, y fue conocido como el “año adivinatorio”.
El Haab fue el calendario civil. Estaba formado por 18 “meses” de 20 días cada uno, seguido de 5 días extras, conocidos como uayeb. Esto daba al año una longitud de 365 días.
El propósito del Haab es más sencillo, y fue diseñado para seguir el año solar.
Los nombres de los meses eran:

1. Pop     2. Uo          3. Zip          4. Zotz    5. Tzec       6. Xul
7. Yaxkin 8. Mol        9. Chen       10. Yax   11. Zac       12. Ceh
13. Mac  14. Kankin 15. Muwan  16 . Pax  17. Kayab  18. Cumkú

En contraste con las fechas Tzolkin, los nombres de los meses del Haab cambiaban cada 20 días; por lo que el día posterior al 4 pop sería 5 pop, seguido por 6 pop, etc., hasta el 19 pop, que es seguido por el 0 uo. Los días del mes fueron numerados del 0 al 19.
Los días uayeb eran considerados de mala suerte. Fueron conocidos como “días sin nombres” o “días sin almas”, y eran vistos como días de oración y luto. Los fuegos eran apagados y la población se abstenía de comer alimentos calientes. Cualquiera que hubiese nacido en esos días estaba “condenado a una vida miserable”.
La extensión del año Tzolkin era 260 días y la extensión del año Haab era de 365 días. El número más pequeño que puede ser dividido por 260 y a la vez por 365 es 18.980 [días], o 52 años Haab. Este periodo fue conocido como el Calendario Circular. Los días de ‘año nuevo’ de los calendarios Tzolkin y Haab caían el mismo día una vez cada 52 años. Esta se convirtió en una fecha de importancia para los mayas, y el número 52 también se volvió muy importante para ellos. Los estudiosos han encontrado una gran tabla numérica de múltiplos de 52 en el Códice de Dresde. Cada 52 años, los mayas apagaban los fuegos en sus casas y tiraban todos sus utensilios de arcilla. Luego ‘renovaban’ su vida social trayendo el “fuego nuevo” de una ubicación central en todas las aldeas y ciudades.
El “Calendario Circular” estaba formado por el número del día Tzolkin, seguido del nombre del día Tzolkin (recuerde, este ciclo tenía periodos de diferentes longitudes), y seguido por la fecha Haab (el número del día seguido por el nombre del mes). Un ejemplo puede ser ‘4 ahau 8 cumku’ que sería seguido por ‘5 imix 9 cumku’. La siguiente vez que un día caería en 4 ahau 8 cumku sería 18.980 días o 52 años Haab después.
El Calendario de Cuenta Larga sirvió para el mismo propósito en la cultura maya que los años numerados para nosotros. ¿Cuándo fue emitida la Carta Magna? En 1215. ¿Cuándo cruzó Colón el Atlántico? En 1492. ¿Cuándo se firmó la Declaración de Independencia de Estados Unidos? En 1776. Estos números son usados en nuestra cultura para referirnos a un año solar en particular. El Calendario de Cuenta Larga operó de manera similar a la fecha juliana moderna, que no es más que una cuenta de días que han pasado desde un punto de partida específico. Para la fecha juliana este punto de partida es el mediodía del 1 de enero del 4713 a.C. Para el calendario de cuenta larga maya, ese día fue el 11 de agosto de 3114 a.C.
El calendario de Cuenta Larga contaba el tiempo en unidades de 20, por lo que 20 días hacían un uinal, 18 uinales, o 360 días, hacían un tun, 20 tunes hacían un katún, y 20 katunes, o 144.000 días, conformaban un baktun. Después de 13 baktunes, los números volvían a cero y la cuenta aumentaba de orden. Los mayas codificaron esos valores en glifos, pero nosotros representamos los glifos con números separados por periodos. Entonces, por ejemplo, la fecha maya de 8.3.2.10.15 representa 8 baktunes, 3 katunes, 2 tunes, 10 uinales y 15 días desde la creación. Hoy en día, las correlaciones más ampliamente aceptadas del fin del décimo tercer baktún, o la fecha maya 13.0.0.0.0, con el calendario occidental están entre el 21 o el 23 de diciembre de 2012.
En el New York Times, hay una práctica calculadora para el calendario de cuenta larga, la que puedes usar para ver la cuenta larga para cualquier fecha.
Con una excepción, los calendarios no se ‘sincronizan’ uno con otro sobre una base anual. Dado que la semana llamada Tzolkin tiene 20 días de extensión, y el dígito más pequeño de la Cuenta Larga es 20 días, el dígito más pequeño de la Cuenta Larga también representa el día Tzolkin. Por ejemplo, si el último dígito de la Cuenta Larga de hoy es 0, hoy es ajau; si es 6, es cimi. Sin embargo, la Cuenta Larga no se sincroniza con el Tzolkin o el Haab de ninguna otra manera.
Como se señaló arriba, las longitudes del Tzolkin y el Haab formaban la extensión del ciclo del ‘Calendario Circular’ cuando se multiplicaban. Por lo que el Calendario Circular formaba un patrón de repetición en un ciclo de 52 años Haab.
Por tanto, los mayas tenían al menos tres calendarios funcionando de manera simultánea, ninguno de los cuales estaba en sincronía. También tenían otros calendarios para otros propósitos, tales como el seguimiento de los ciclos de Venus.
La Cuenta Larga fue útil únicamente para identificar fechas particulares en la historia. Algo que está siendo tallado en roca generalmente tendrá una duración de más de 52 años, por lo que el Calendario Circular se volvería confuso rápidamente. Usar la fecha de Cuenta Larga en lugar de la fecha del Calendario Circular asegura que la fecha registrada en un monumento es bien comprendida cientos de años más tarde.
La Cuenta Larga fue dada como una fecha de ‘distancia’, indicando el número de días desde la fecha de creación en su mitología. Como resultado, es inevitable que ocasionalmente se alcancen cifras redondas.
Habiendo removido algo del misterio que rodea al calendario de Cuenta Larga maya, podemos ahora ver que un número redondo en la cuenta larga no es un misterio, sino más bien una consecuencia inevitable del conteo de días desde un punto de partida determinado.
Hay un montón de rumores circulando actualmente acerca del calendario maya. La mayoría de ellos no tienen nada que ver con los hechos.
Como hemos señalado, los mayas probablemente heredaron el Tzolkin y tal vez el Haab de culturas anteriores. Esos calendarios fueron usados en toda la región, y es probable que todos los contemporáneos de los mayas heredaran sus calendarios de fuentes comunes o similares. Esta fuente es frecuentemente identificada con los olmecas, aunque hay debate sobre si fueron ellos los autores de los calendarios. Otras fuentes potenciales son las culturas zapoteca y mixteca.
La mayoría de las veces que los proponentes del mito del 2012 hacen referencia a imágenes del “calendario maya” muestran una imagen de la piedra del sol azteca en su lugar. Incluso la caricatura de la izquierda comete ese error.
Echa un vistazo a esta cita de Johan Normark:
Sí, la piedra del calendario se ve grande, pero no tiene nada que ver con la cuenta larga. Los aztecas no derivaron su calendario de los mayas, sino de una “tradición mesoamericana más general”. Los calendarios maya y azteca pueden, por tanto, remontarse a los inicios de los calendarios mesoamericanos (tales como el zapoteca). Lee esta cita extraída de Wikipedia en inglés (que sí es correcta):
“El sistema del calendario mexicano central es mejor conocido en la forma en que fue usado por los aztecas, pero calendarios similares fueron usados por los mixtecas, zapotecas, tlapanecos, otomíes, matlatzincas, totonacas, huastecos, purépechas y en Teotihuacan. Estos calendarios diferían de la version maya principalmente en que no usan la cuenta larga para fijar fechas en un marco cronológico mayor que el ciclo de 52 años”.
Por lo que el calendario de Cuenta Larga parece ser una característica del calendario maya que no aparece en muchos otros calendarios mesoamericanos. Sin embargo, el resto de los sistemas de calendario no parecen ser únicamente mayas.
Además, Normark señala que mucho de lo que sabemos sobre los antiguos mayas viene del Popol Vuh, un libro que recopila detalles de la explicación de la creación de los mayas quiché de la época colonial. En otras palabras, el Popol Vuh no fue escrito hasta mediados del siglo XV, muchos cientos de años después que la civilización maya clásica desapareció y que la zona hubiese estado bajo influencia azteca, potencialmente influyendo sobre su cultura.
El calendario maya fue particularmente preciso para su tiempo y lugar. Ya hemos indicado que el calendario maya no era tan preciso como el calendario juliano romano. En comparación con el año solar, el calendario juliano tenía un índice de error de 1 día cada 128 años. El calendario gregoriano moderno es considerablemente más preciso, con un índice de error de 1 día cada 3.300 años. Por el contrario, el calendario maya, que no usó un sistema de años bisiestos, tenía un índice de error de 1 día cada 4 años en comparación con el año solar.
A pesar del hecho de que el Haab maya es menos preciso en comparación con el año solar que lo que es el calendario juliano, y mucho menos preciso que el calendario gregoriano moderno, hay personas que usan la supuesta precisión del calendario maya para afirmar que obviamente tienen toda la razón, mientras que nuestro calendario moderno está mal. Hemos visto vergonzosas afirmaciones acerca de la exactitud del calendario maya: que éste se mantiene en perfecta sincronía sin tener “días” bisiestos, que es más preciso que el calendario moderno, que mantiene un tiempo perfecto durante miles de años.
Es una tontería. Las afirmaciones de exactitud y precisión son engañosas debido a que están comparando manzanas con naranjas. El calendario gregoriano es fundamentalmente un calendario solar. El Haab fue fundamentalmente un calendario solar. Los calendarios Tzolkin, ‘Calendario Circular’ y el de ‘Cuenta Larga’ no son calendarios solares. Compararemos el calendario gregoriano moderno con el Haab y veremos cuán preciso fue.
No ha existido un calendario solar que haya podido deshacerse de alguna forma de los días bisiestos, por estas simples razones:
No tiene un número entero de días en un año (365,2524 días por año).
No tiene un número entero de ciclos lunares en un año (12,3683 ciclos lunares por año).
No tiene un número entero de días en un ciclo lunar (29,53059 días por ciclo lunar).
Sería bueno que las cosas fueran diferentes, y que hubiese un número par de días por fase lunar, y un número par de fases lunares por año, pero simplemente no es así.
Ningún año astronómico tiene un número entero de días o meses lunares, por lo que cualquier calendario que siga un año astronómico debe tener un sistema de intercalado de días tal como el de años bisiestos.
y
El número medio de días solares en el equinoccio vernal oscila entre 365,2424 y 365,2423 durante varios milenios y probablemente permanecerá cercano a 365,2424 por algunos más.
Este último número es la razón por la cual los calendarios solares no pueden prescindir de los días bisiestos, a menos que el calendario ignore las estaciones. Entonces, dado que nuestro año es alrededor (pero no menos) de ¼ de día más extenso que 365, el calendario gregoriano tiene un año bisiesto, un año con un día adicional, cada cuatro años (las reglas completas son un poco más complejas que esto). Debido a otras influencias, puedes escuchar de vez en cuando que un ‘segundo bisiesto’ está siendo añadido o sustraído a los relojes atómicos. Este constante jugueteo con el calendario es necesario para conservar la exactitud y no indica que es impreciso.
Además, como ya expusimos, el calendario civil maya (el Haab), usó un mes intercalado llamado uyaeb: los “días sin nombres”. ¿Qué? ¿Qué fue eso? ¿Un mes intercalado? También hay evidencia de que los mayas sabían que el Haab no estaba ‘sincronizado’ con el año solar, pero no hay evidencia de que hicieran algo al respecto.
Por lo tanto, podemos decir que el calendario solar maya fue menos preciso que el calendario gregoriano moderno, para cualquier definición razonable de ‘preciso’. Y fue también menos preciso que el calendario juliano romano.
¿Cómo solucionaron los mayas este desfase entre el Haab o ‘calendario civil’ y el año solar? Al parecer, era el deber de los sacerdotes jaguar decirle a los mayas cuando cultivar.
Hay pruebas de que los mayas sabían que el Haab no encajaba perfectamente con el año solar, pero no hicieron algo para ajustarlo. Algunos autores sostienen que los mayas estimaron que un año de 365 días experimentaba la precesión en todas las estaciones dos veces en 7.13.0.0.0 o 1.101.600 días. Sin embargo, lo que los mayas sabían o calcularon se basa con frecuencia en especulaciones y datos incompletos.
Parece probable que no se preocuparon demasiado por esto, incluso aunque ello significara que el Haab se distanciaba del año solar 1 día cada 4 años. ¿Tal vez lo vieron simplemente como otro ciclo? Por tanto, parece que los mayas estaban conformes con un mes Haab que caía justo en la mitad del verano en un momento, pero que caía en mitad del invierno cientos de años después.
En conclusión; queda demostrado que el calendario maya no fue tan preciso como el calendario gregoriano moderno, y que incluso no fue tan preciso como el antiguo calendario juliano. El hecho de que el calendario de Cuenta Larga alcanza un número redondo es una consecuencia inevitable del conteo de días desde un punto de partida dado.

La sonda robótica Dawn de la NASA revela imágenes cercanas del asteroide Vesta

Las primeras imágenes de cerca del asteroide Vesta, un protoplaneta que se remonta a los primeros días del sistema solar, revelaron un terreno sorprendentemente diverso y características geológicas inexplicables, dijeron el lunes científicos de la NASA.
Las imágenes fueron tomadas por la sonda robótica Dawn de la agencia espacial de Estados Unidos que lleva a cabo un estudio de un año de duración del segundo mayor objeto del cinturón principal de asteroides, situado entre Marte y Júpiter.
"Estas fotos ya han sido una gran revelación para el equipo sobre cómo es la superficie (de Vesta). No nos imaginábamos el detalle de lo que estamos viendo", dijo a la prensa el científico principal de Dawn, Chris Russell, de la Universidad de California en Los Angeles.
Los científicos creen que Vesta se originó de un cúmulo de gas y polvo que quedó después de la formación del sol unos 4650 millones años atrás.
Aproximadamente del doble del tamaño de California, Vesta es muy diversa, con surcos alrededor de su cinturón ecuatorial, manchas brillantes, hoyos oscuros y cráteres llenos de inexplicables rayas blancas y negras.
"No he visto nada como esto antes", dijo Russell. "Es realmente un bello y emocionante pequeño mundo que yace ahí en el medio del cinturón de asteroides", agregó.
Los científicos creen que cuando Vesta se estaba formando unos 5 millones de años después del nacimiento del sol, explotó una supernova, lo que agregó materiales radiactivos a su creciente masa.
El calor adicional habría causado que Vesta se derritiera y eventualmente formara un núcleo interno de hierro y una corteza exterior de lava solidificada. Eso podría explicar la gran cantidad de características vistas en la superficie de Vesta en los primeros planos de Dawn, que fueron divulgados el lunes.
"Esto no es un cuerpo astronómico uniforme. Diferentes cosas fueron sucediendo en diferentes regiones de la superficie. Eso me indica que el interior estaba siendo muy activo", dijo Russell. "Vamos a aprender mucho de este cuerpo".
Dawn pasará cerca de un año orbitando Vesta, modificando su órbita y altitud mediante un sistema de propulsión iónica, una tecnología que el ingeniero jefe Marc Rayman, del Jet Propulsion Laboratory de la Nasa en California, dijo que escuchó por primera vez en un episodio de la serie de televisión "Star Trek".
En lugar de propulsores químicos, los motores de Dawn trabajan mediante el bombeo de iones con carga eléctrica de gas xenón a través de un campo eléctrico, que acelera las partículas y las prepara para un escape de 142.400 kilómetros por hora hacia el espacio.
La fuerza de los gases expulsados hace que la nave se mueva en la dirección opuesta.
El movimiento, más o menos igual a la presión de una hoja de papel sobre la palma de su mano, es tan suave que sería inútil en la Tierra. Pero en el espacio, donde no hay fuerza gravitacional que lo contrarreste, el impulso se acumula con el tiempo.
El sistema de propulsión iónica permitirá a Dawn abandonar la órbita de Vesta tras un año de estudio y dirigirse a un segundo destino, el planeta enano Ceres, que es el mayor objeto del cinturón de asteroides.

1 ago. 2011

Apple con más dinero que el gobierno de EE.UU.

El gigante de la informática Apple tiene en estos momentos más dinero para gastar que el gobierno de Estados Unidos.
Las últimas cifras del Departamento del Tesoro de EE.UU. muestran que el gobierno tiene un saldo de efectivo para operaciones de US$73.700 millones.
Los resultados financieros más recientes de Apple sitúan sus reservas en US$76.400 millones.
La Cámara de Representantes tendrá que votar un proyecto destinado a elevar el techo de la deuda del país, lo que le permitiría pedir prestado más dinero para cubrir sus compromisos de gastos.
Si no logra ampliar el límite actual de US$14,3 billones, el gobierno podría tener dificultades para hacer sus pagos y corre el riesgo de perder su calificación crediticia de AAA.
EE.UU. actualmente gasta alrededor de US$200.000 millones más de lo que recauda en ingresos cada mes.
Apple, por su parte, gana dinero a manos llenas, de acuerdo a sus resultados financieros.
En los tres meses hasta el 25 de junio, su ingreso neto fue de US$7.310 millones, 125% más que en el mismo periodo del año anterior.
"Botín de guerra"
Con más de US$75.000 millones en el banco o en activos fácilmente accesibles, se ha especulado mucho sobre lo que la compañía va a hacer con el dinero.
"Apple da pocas señales de qué cartas va a jugar", dijo Daniel Ashdown, analista de la empresa Juniper Research.
Algunos observadores de la industria creen que está creando un botín de guerra para dedicarlo a las adquisiciones estratégicas de otras empresas y para garantizar patentes de tecnología.
Ashdown dice que la librería Barnes and Noble y el sitio de películas en línea Netflix se han señalado como posibles objetivos.
La empresa también puede tener sus ojos puestos en pequeñas empresas que desarrollan sistemas que Apple podría desear agregar a sus dispositivos, por ejemplo los de reconocimiento de voz.
Apple recurrió a algunas de sus reservas recientemente cuando se alió con Microsoft para comprar un lote de patentes de la extinta empresa canadiense Nortel.
El consorcio pagó US$4.500 millones por más de 6.000 patentes.


Gigante chino sale a competir con Apple y Google

La compañía china de comercio electrónico Alibaba, uno de los más grandes conglomerados de internet del mundo, busca competir contra Google y Apple (y Nokia, Microsoft, Blackberry y hasta Mozilla) en el mercado de los sistemas operativos móviles.
Acaba de presentar su sistema operativo Aliyun ("Ali-nube"), con el objetivo de capturar el creciente mercado de China, donde se espera que la venta de teléfonos inteligentes se acelere dramáticamente.
La compañía explicó que el sistema incorporará servicios como correo electrónico, búsqueda en internet y la estructura necesaria para que funcionen aplicaciones basadas en web.
"Los usuarios de celulares quieren un sistema operativo más abierto y conveniente, uno que les permite aprovechar realmente todo lo que internet tiene para ofrecer, en la palma de sus manos", dijo Wang Jian, presidente del área de de computación en la nube de Alibaba.
"El sistema operativo, con sus aplicaciones basadas en la nube, proveerá justamente eso", agregó.
Está programado a partir de Linux y permitirá a los usuarios instalar aplicaciones de Android (el sistema operativo de Google) además de tener acceso a los programas propios de Aliyun, que vivirán en la nube.
Hardware
Alibaba también lanzó K-Touch, el primer teléfono inteligente que utilizará Aliyun, producido por otra empresa.
La compañía dijo que está en conversaciones con fabricantes para desarrollar teléfonos simples que utilicen su sistema operativo.
Alibaba dijo que no tiene planes de volcarse al negocio de la producción de teléfonos por su cuenta.
"No debemos hacer un teléfono. No estamos en ese ecosistema", dijo Wang.
Tampoco quiere involucrarse en la venta de los dispositivos.
Tal vez han sacado algún aprendizaje de lo que le sucedió a Google, que tuvo muchos problemas cuando salió a vender un teléfono basado en Android -el Nexus One- por su cuenta, pero cuyo modelo de negocio fundamental -ofrecer un sistema abierto para que lo utilicen con bastante libertad fabricantes y proveedores de telefonía- le ha dado excelentes resultados.
Según la consultora Canalys, la mayoría de los teléfonos inteligentes vendidos en el primer trimestre de 2011 operan con Android, que pelea cabeza a cabeza el liderazgo en ese segmento con el gigante de los dispositivos móviles inteligentes Apple
Alibaba es en origen una plataforma en línea donde proveedores chinos pueden ser contactados por compradores al por mayor del extranjero y tiene también una plataforma de comercio electrónico enfocada a consumidores finales llamada Taobao.
Como parte del desarrollo tecnológico de estos sitios, la compañía ya había empezado a trabajar con sistemas en la nube, que luego decidió expandirse a nuevos usos.
Es un fenómeno que se repite en las empresas tecnológicas: Amazon comenzó como una librería en línea, luego empezó a ofrecer más y más productos, abrió su plataforma a otros vendendores y más tarde salió a vender almacenamiento y servicios en la nube y luego el lector de libros electrónicos Kindle.
Google comenzó como buscador, saltó a la telefonía y hasta creó un sistema operativo para ordenadores, Chrome OS, también basado en la nube.
En América Latina, MercadoLibre, por ejemplo, ha recorrido un camino semejante. Empezó como un sitio de subastas en línea y fue agregando más y más servicios.
"Hoy", le dijo a BBC Mundo Marcos Galperín, su director ejecutivo, "hemos creado muchas herramientas que ayudan a cualquier persona que quiera hacer comercio electrónico", que van desde plataformas para montar sitios web enteros hasta tecnologías para el pago electrónico.
Todas estas compañías van abriéndose paso en nuevos segmentos, a medida que se consolidan e identifican nuevas oportunidades de negocio.
Alibaba, por su parte, ya anunció planes para lanzar al mercado una tableta con su sistema operativo Aliyun cerca de fin de año.