17 may. 2009

Un hombre que marco a muchos ....incluso a mi

Juan Pablo II
Sacerdote polaco, de nombre Karol Wojtyla, elegido Papa en octubre de 1978 mientras ocupaba el puesto de cardenal-arzobispo de Cracovia; fue primer pontífice no italiano en más de cuatro siglos.
Era hijo de un oficial de la administración del Ejército polaco y de una maestra de escuela. De joven practicó el atletismo, el fútbol y la natación. Fue también un estudiante excelente, y presidió diversos grupos estudiantiles. Desarrolló, además, una gran pasión por el teatro, y durante algún tiempo aspiró a estudiar Literatura y convertirse en actor profesional.
Durante la ocupación nazi, compaginó sus estudios y su labor de actor, con el trabajo de obrero en una fábrica, para mantenerse y para evitar su deportación o encarcelamiento. Fue miembro activo de la UNIA, organización democrática clandestina que ayudaba a muchos judíos a encontrar refugio y escapar de la persecución nazi.
En tales circunstancias, la muerte de su padre le causó un profundo dolor. La lectura de San Juan de la Cruz, que entonces buscó como consuelo, y la heroica conducta de los curas católicos que morían en los campos de concentración nazi fueron decisivas para que decidiera seguir el camino de la fe. Mientras se recuperaba de un accidente, el futuro pontífice decidió seguir su vocación religiosa, y en 1942 comenzó sus estudios sacerdotales. Ordenado sacerdote el 1.º de noviembre de 1946, amplió sus estudios en Roma y obtuvo el doctorado en Teología en el Pontifico Ateneo Angelicum. De regreso a Polonia, desarrolló una doble tarea, por un lado pastoral, llevada a cabo en diversas parroquias obreras de Cracovia, y por otro lado intelectual, impartiendo clases de Ética en la Universidad Católica de Lublin y en la Facultad de Teología de Cracovia.
En 1958 fue nombrado auxiliar del arzobispo de Cracovia, a quien sucedió en 1964. Ya en esa época, era un líder visible que a menudo asumía posiciones críticas contra el comunismo y los funcionarios del gobierno polaco. Durante el Concilio Vaticano II destacó por sus intervenciones sobre el esquema eclesiástico y el texto sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo.
En 1967 el Papa Paulo VI lo nombró cardenal, y el 16 de octubre de 1978, a la edad de cincuenta y ocho años, fue elegido para suceder al papa Juan Pablo I, fallecido tras treinta y cuatro días de pontificado. De este modo, se convirtió en el primer Papa no italiano desde 1523 y en el primero procedente de un país del bloque comunista.

Desde sus primeras encíclicas, Redemptoris hominis (1979), y Dives in misericordia (1980), exaltó el papel de la Iglesia como maestra de los hombres y destacó la necesidad de una fe robusta, arraigada en el patrimonio teológico tradicional, y de una sólida moral, sin mengua de una apertura cristiana al mundo del siglo XX. Denunció la Teología de la Liberación, criticó la relajación moral y proclamó la unidad espiritual de Europa.
El 13 de mayo de 1981 sufrió un grave atentado en la Plaza de San Pedro del Vaticano, donde resultó herido por los disparos del terrorista turco Mehmet Ali Agca. A raíz de este suceso, el Papa tuvo que permanecer hospitalizado durante dos meses y medio. El 13 de mayo de 1982 sufrió un intento de atentado en el Santuario de Fátima durante su viaje a Portugal. Sin embargo, el pontífice continuó con su labor evangelizadora, visitando incansablemente diversos países, en especial los pueblos del Tercer Mundo (África, Asia y América del Sur).
Igualmente, siguió manteniendo contactos con numerosos líderes religiosos y políticos, destacando siempre por su carácter conservador en cuestiones sociales y por su resistencia a la modernización de la institución eclesiástica. Entre sus encíclicas cabe mencionar: Laborem exercens (El hombre en su trabajo, 1981); Redemptoris mater (La madre del Redentor, 1987); Sollicitudo rei socialis (La preocupación social, 1987); Redemptoris missio (La misión del Redentor, 1990) y Centessimus annus (El centenario, 1991).
Entre sus exhortaciones y cartas apostólicas destacan Catechesi tradendae (Sobre la catequesis, hoy, 1979); Familiaris consortio (La familia, 1981); Salvifici doloris (El dolor salvífico, 1984); Reconciliato et paenitentia (Reconciliación y penitencia, 1984); Mulieris dignitatem (La dignidad de la mujer, 1988); Christifidelis laici (Los fieles cristianos, 1988) y Redemptoris custos (El custodio del Redentor, 1989). En Evangelium vitae (1995), trató las cuestiones del aborto, las técnicas de reproducción asistida y la eutanasia. Ut unum sint (Que todos sean uno), de 1995, fue la primera encíclica de la historia dedicada al ecumenismo. En 1994 publicó el libro Cruzando el umbral de la esperanza.
El pontificado de Juan Pablo II no ha estado exento de polémica. Su talante tradicional le ha llevado a sostener algunos enfoques característicos del catolicismo conservador, sobre todo en lo referente a la prohibición del aborto y los anticonceptivos, la condena del divorcio y la negativa a que las mujeres se incorporen al sacerdocio. Sin embargo, también ha sido un gran defensor de la justicia social y económica, abogando en todo momento por la mejora de las condiciones de vida en los países más pobres del mundo.
Tras un proceso de intenso deterioro físico, que le impidió cumplir en reiteradas ocasiones con sus apariciones públicas habituales en la plaza de San Pedro, Juan Pablo II falleció el 2 de abril de 2005. Su desaparición significó para algunos la pérdida de uno de los líderes más carismáticos de la historia contemporánea; para otros implicó la posibilidad de imaginar una Iglesia católica más acorde a la sociedad moderna. En cualquier caso, su muerte ocurrió en un momento de revisionismo en el seno de la institución, de una evaluación sobre el protagonismo que tiene en el mundo de hoy y el que pretende tener en el del futuro. Su sucesor, Benedicto XVI, anunció ese mismo año el inicio del proceso de beatificación de Juan Pablo II.


Mil casos nuevos de gripe porcina, con India y Turquía afectados

La gripe porcina continuaba su progresión por todo el mundo este sábado, con mil nuevos casos registrados en las últimas 24 horas y un total de 8.451 enfermos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), y la confirmación de los primeros infectados en India y Turquía.
Según un nuevo balance publicado este sábado, la OMS registró 72 muertes debidas al virus A (H1N1), es decir, siete más que el viernes.
En una semana, los balances de la organización internacional se agravaron día tras día, al ritmo de un millar de nuevas contaminaciones por día.
Estados Unidos es el país más afectado, seguido por México, epicentro de la enfermedad.
India informó de un primer caso confirmado, en un hombre de 23 años procedente de Nueva York, en la ciudad de Hyderabad (sureste), según el Ministerio de Salud.
El hombre, cuya nacionalidad no se especificó, fue puesto en cuarentena el miércoles al llegar al aeropuerto de Hyderabad, capital del Estado de Andhra Pradesh.
Sin embargo, las autoridades precisaron que el paciente no tenía ninguno de los síntomas de la enfermedad.
Las autoridades sanitarias turcas también informaron de un primer caso de gripe porcina, el de un hombre estadounidense de origen iraquí, que se detectó en el aeropuerto internacional de Estambul.
Más tarde, la televisión turca afirmó que su esposa también se había contagiado, una información que el ministro de Salud, Recep Akdag, calificó de "posible", pero dijo que todavía se estaban realizando análisis.
El paciente enfermo venía de Estados Unidos. Entró en Turquía tras una escala en Amsterdam y su destino final era Irak.

La OMS advirtió acerca de la posibilidad de que aparezcan nuevos focos autónomos de transmisión, en momentos en que todavía no existe una vacuna contra el virus mutante A (H1N1). Al menos 36 países están afectados, según la OMS.
"Pensamos que esta tendencia de propagación internacional va a continuar", explicó el viernes la directora de la OMS, Margaret Chan, y subrayó el "fuerte potencial pandémico" del virus.
Japón confirmó este sábado la aparición de un primer caso local de gripe porcina en el oeste del archipiélago, el de un adolescente de 17 años oriundo de Kobe (oeste) que no había estado en el extranjero.
A comienzos del mes, Japón descubrió sus primeros casos de personas afectadas por el virus A(H1N1) en el aeropuerto de Narita, cerca de Tokio, pero se trataba de un profesor y tres colegiales que habían contraído la enfermedad durante un viaje de estudios a Canadá.
En Malasia, se detectó un segundo caso de gripe porcina, un día después de que se registrara el primer caso.
Por ahora, la OMS, que llevará a cabo su asamblea general anual del 18 al 22 de mayo, mantiene su nivel de alerta 5 sobre una escala de 6, lo que significa que una pandemia es "inminente".
Si la gripe porcina se empezara a transmitir de manera autónoma en otra región del mundo que el continente americano, esta situación justificaría el pasaje al sexto nivel, que significa la llegada de la primera gran pandemia gripal del siglo XXI.



ONU: riesgo de desastre mundial

Un informe de Naciones Unidas advierte que el riesgo de un desastre mundial va en aumento.
El cambio climático, la degradación ambiental y el desarrollo urbano mal planificado tienen más probabilidades de afectar a la población mundial.
El reporte alerta que millones de vidas están en peligro debido a que pocas veces se sopesan los riesgos de manera adecuada, especialmente en los países en desarrollo.
La ONU asegura que el dinero invertido en la reducción de los riesgos es una manera efectiva de reducir las muertes y los daños.
El tsunami en Asia en 2004, o el terremoto del año pasado en China, son fenómenos naturales imprevisibles.
Pero la Evaluación Global de la Reducción del Riesgo de Desastres indica que hay mucho que podemos hacer para reducir nuestro propio riesgo. El problema es que no lo estamos haciendo.
Ya sabemos que cambio climático significa eventos climáticos más severos, pero la asistente del Secretario General de la ONU, Margareta Wahlstrom, dice que la mayoría de los países fracasaron en considerar cómo eso afectará a sus propios pueblos y ciudades.

"No sabemos lo suficiente sobre el impacto del cambio climático a nivel local", explicó.
"Sabemos mucho acerca de los parámetros globales pero, sobre cómo va a afectar a las comunidades locales, no tenemos investigación, conocimiento ni bases científicas aún", agregó Wahlstrom.
El reporte remarca algunas diferencias asombrosas en la evaluación y reducción de riesgos entre países ricos y países pobres.
Japón y las Filipinas, por ejemplo, están expuestos por igual a los ciclones tropicales pero, por cada muerto en Japón, hay 17 en las Filipinas.
Este reporte no va dirigido a los servicios de emergencia, sino a los gobiernos y a sus ministros de Planificación y de Finanzas.
La ONU afirma que gastar dinero para reducir los riesgos es una buena inversión, mientras que la pérdida de vidas, propiedades y medios de sustento es muy costosa.