30 may. 2011

Alemania: los costos de apagar la energía Nuclear

Alemania decidió apagar su energía nuclear de forma gradual y puso una fecha límite: 2022. "Queremos que la energía del futuro sea más segura y al mismo tiempo fiable y a un coste asumible", dijo la canciller Angela Merkel.
La apuesta por el apagón nuclear ahora impulsada por la coalición conservadora de Merkel supone la rectificación de la ley para prolongar la vida de las plantas atómicas hasta mediados de la década de 2030 que había sido aprobada a finales del año pasado.
Según los analistas, esa norma fue el germen de los malos resultados cosechadas en las cinco elecciones regionales celebradas en lo que va de año y que se celebraron en medio de los ecos de la catástrofe de Fukushima, en Japón.
Este viraje alemán tiene consecuencias. Las empresas de suministro eléctrico advirtieron que el apagón nuclear podría conllevar una subida en los precios de la energía.
Los analistas han advertido que se fortalecerán las estaciones de energía con base en carbón. Por otro lado, también temen que como consecuencia de un eventual aumento de las importaciones de electricidad, se incremente la producción de energía nuclear en países vecinos a Alemania, como la República Checa y Francia.
De esa opinión es el ministro de Medio Ambiente sueco, Andreas Carlgren, quien criticó la nueva política alemana y la calificó de "poco realista".
El funcionario señaló que Alemania va a tener que importar energía nuclear de Francia y se volverá más dependiente del carbón.
"Se ponen (los alemanes) en riesgo de no satisfacer el doble desafío de reducir la dependencia de la energía nuclear y reducir las emisiones contaminantes", señaló.
Ruta norte-sur
Según los expertos, el proyecto alemán podría acarrear problemas para la red de suministro eléctrico.
Muchas de las plantas nucleares están en el sur del país, situadas de forma conveniente para el gran consumo energético de ciudades como Munich y y fábricas como la Volkswagen.
Si se desmantelan estos generadores del sur, la idea es que las granjas de energía eólica del norte puedan entrar al quite. Pero eso implica nuevos cables de alto voltaje con sus correspondientes torres de alta tensión.
"Carecemos de las líneas de electricidad necesarias para transmitir la generada eólicamente desde el norte. Esto podría llevar a problemas masivos en la red e incluso a apagones", señala Johannes Teyssen, director ejecutivo de la empresa de electricidad E.On.
Para evitar eso, se propone una nueva red de cables de alto voltaje que corra por el corazón mismo de Alemania.
Pero ya hay protestas de grupos inconformes que señalan que rehacer la industria energética del país significa redireccionar las líneas de transmisión a través de sus pintorescos paisajes rurales.
Costoso
Alemania enfrenta opciones duras. La energía eólica no es fácil ni barata, ni es una opción rápida.
Una de las alternativas es otro carburante odiado por los medioambientalistas: el carbón.
Según la economista Claudia Kemfert, del Instituto de Investigación Económica de Berlín, el desastre japonés fortalecerá el carbón en todo el mundo. Y este hecho podría conllevar consecuencias nocivas para el medio ambiente.
"Creo que las emisiones de CO2 se incrementarán tremendamente en la siguientes décadas, porque más y más países usarán carbón como Alemania. Y esa es una historia triste para el cambio climático", dijo.

Unos robots australianos han aprendido a hablar entre ellos

No están discutiendo el último "caguin"ni dándose consejos sobre acciones aun, pero unos robots australianos han comenzado a hablar el uno con el otro --y en un lenguaje de su propia invención.
Los dos "Lingodroids", desarrollados por la Universidad de Queensland, han adquirido su lenguaje común por medio de juegos de localización que les llevó a construir un vocabulario común para los lugares, las distancias y las direcciones.
"En su situación actual de todo lo que pueden hablar es sobre conceptos espaciales, que creo que está muy bien como punto de partida", dijo Ruth Schulz, directora del proyecto.
"Pero lo importante es que se están formando estos conceptos, están empezando a entender realmente lo que significan las palabras y eso en realidad depende todo de los propios robots".
Schulz describe a los robots como "básicamente un ordenador portátil sobre ruedas", pero cada uno está equipado con un sonar, una cámara, un láser, micrófonos y altavoces que permiten hablar el uno al otro mientras se mueven alrededor y delimitan su entorno en juegos de "donde estamos".
Con un pequeño zumbido los robots corren alrededor de una especie de oficina laberinto, esquivando obstáculos como escritorios y sillas y pitando cuando están al alcance del oído del otro.
Comunicando a través de pitidos, los robots tienen un diccionario interno que asocia experiencias, dónde creen que están en el mapa general de la oficina, y los nombres de lugares que ya conocen.
Cuando los robots encuentran un área sin nombre generan una palabra al azar para designarlo. Cuando los robots hablan entre ellos, le dicen al otro robot la zona que han descubierto, construyendo poco a poco un léxico común.
Hasta ahora, el lenguaje de los robots incluye palabras como "pize", "jaya" y "kuzo".
La investigación ha demostrado el desarrollo de que cada robot puede dirigir al otro robot a seleccionar una localización en la oficina, usando solo su lenguaje común.
Schulz espera que el proyecto vaya más allá, con una siguiente fase en la que probablemente los robots interactúen con objetos, tal y como agarrarlos, y no solo con conceptos espaciales.
"La visión a largo plazo son robots que pueda usted usar en el ambiente doméstico, algo que conoce, personas reales interactuando con robots reales de manera natural", dijo.
Los robots que se utilizan actualmente en los hogares dependen de botones, pero Schilz siente que eso debe llegar más lejos para que la comunicación llegue a ser más natural. "Usted no quiere estar presionando botones para comunicarse con su robot en casa si quiere limpiar su cocina", dijo.
"Si usted quiere limpiar su cocina, solo tiene que decir, 'por favor puedes limpiar mi cocina".