7 jul. 2008

Misteriosa explosión en Siberia trae de cabeza a expertos un siglo después

¿Fue un meteorito gigante? ¿Una descarga tremenda de relámpagos? ¿O quizá el impacto de un OVNI de talla similar a la de Tokio? La respuesta a la descomunal explosión que estremeció Siberia hace justamente un siglo desafía a las mentes inquietas de varios científicos.
El 'Acontecimiento Tunguska', como es conocido uno de los mayores misterios del siglo XX, la destrucción súbita de 80 millones de árboles siberianos por una deflagración centenares de veces más potente que la bomba atómica de Hiroshima, reunió esta semana en Moscú a un grupo de científicos rusos empecinados en hallar una explicación.
Todos ellos se desmarcan de la teoría más extendida, que no probada, de que fue un meteorito o un cometa el que causó semejante devastación en una superficie de 2.000 km2, iluminando la noche hasta el cielo de Londres. "Los hechos aunados durante cien años desaprueban esta hipótesis. Cuanto antes lo entendamos, mejor", señaló el físico Boris Rodionov, suscitando los aplausos entusiasmados de unos 30 colegas participantes en la conferencia moscovita.
Este grupo de científicos disidentes de la principal tesis, muchos de los cuales han visitado y escudriñado el lugar, situado a unos 4.000 km al este de Moscú, argumentan la ausencia de fragmentos de meteorito y del cráter que habría causado su impacto.
Una conferencia consagrada al 'Acontecimiento Tunguska' estuvo a punto el año pasado de acabar violentamente entre defensores de esta teoría y los "alternativos", declaró el científico Andrei Oljovatov. "La tesis del meteorito es la principal. Nosotros somos como los familiares pobres", ilustró.

Este año, los "alternativos" organizaron un encuentro por separado en un museo de la pintoresca calle Old Arbat de Moscú, donde esbozaron sus teorías para un fenómeno que aseguran que los físicos ordinarios no pueden explicar.
Rodionov defendió que la explosión estuvo causada muy probablemente por el físico estadounidense Nikola Tesla (1856-1943), detonando un volcán subterráneo en Siberia a través de cargas eléctricas en el aire, provocadas desde su laboratorio a las afueras de Nueva York.
Otras hipótesis abordadas en la conferencia apuntaron desde a un potentísimo relámpago a una confluencia de los campos energéticos yin y yang del universo. Esta última fue defendida por Vladimir Mijailov, un científico clarividente, que se apoyó en una serie de dibujos multicolores. "Mi teoría lo explica todo. Sólo necesitaba un lugar para expresarlo", dijo.
Esta semana marca la culminación de una serie de eventos dedicados al fenómeno, incluido una conferencia en la localidad de Vanavara, cercana al epicentro de la explosión y al río Tunguska.
Los investigadores reunidos en Moscú subrayaron que la teoría del meteorito es la más popular únicamente porque los científicos que se ocupan de este tipo de fenómenos reciben más dinero. "Todo está ligado al dinero. Están atrayendo la atención sobre el peligro de los meteoritos y utilizan el ejemplo de Tunguska" porque esta amenaza "preocupa a la gente", dijo Sergei Sujonos, autor de varios libros de física. "No hay respuestas a nuestras preguntas. No se puede explicar con la física tradicional. Siempre están saliendo nuevas teorías, hay un centenar de ellas. Nadie sabe la verdad. Tenemos que ser pacientes", reflexionó.


1 comentario:

Rolando dijo...

Me inclino a creer en la teoria de que fue Nicolai Tesla el provoco esa devastación con su rayo fabricado por él.