12 mar. 2011

Alarma mundial por la seguridad nuclear tras la filtración de radiación de una planta en Japón

Una explosión que hizo estallar el techo de una planta nuclear de Japón tras el potente terremoto que estremeció el país estaba provocando la filtración de radiación el sábado, y las autoridades se preparaban para distribuir yodo a la gente en la zona para protegerlos de la exposición.
El Gobierno insistió en que los niveles de radiación eran bajos, porque aunque la explosión afectó gravemente al edificio principal de la planta, no había afectado al reactor clave. La agencia de seguridad nuclear de Japón dijo que el accidente registró una tasa menos grave que el desastre de Chernóbil, y la situó en un índice de 4 en una escala internacional del 1 al 7. La tragedia de Chernóbil se calificó con un nivel 7.
Medios locales dijeron que tres trabajadores habían sufrido exposición a la radiación cerca de la planta, que resultó dañada por el terremoto de magnitud 8,9 del viernes, que envió un tsunami de 10 metros que arrasó pueblos y ciudades por toda la costa noreste.
La agencia de noticias Kyodo dijo que más de 1.700 personas habían muerto o estaban desaparecidas como resultado del seísmo, el mayor desde que comenzaron los registros en Japón en el siglo XIX.
Después informó de que 9.500 personas en una localidad estaban sin localizar, pero no dio más detalles.
La explosión aumentó los temores a que se funda el núcleo en la planta nuclear, a 240 km al norte de Tokio, mientras las autoridades luchaban por contener lo que podría ser el peor desastre nuclear desde la explosión de Chernóbil en 1986.
El portavoz del Gobierno, Yukio Edano, dijo que no había habido cambios importantes en el nivel de radiación después de la explosión porque no ocurrió en el interior del contenedor del reactor.
"La instalación del reactor nuclear está rodeada por una máquina de almacenamiento de acero, que a su vez está rodeada por un edificio de cemento. Este edificio de cemento se derrumbó. Nos enteramos de que la máquina de almacenamiento del interior no explotó", dijo en una conferencia de prensa.
Edano dijo inicialmente que el radio de evacuación se establecía a 10 km del reactor Daiichi 1, de 40 años de antigüedad, ubicado en la prefectura de Fukushima, pero una hora después el perímetro de seguridad se amplió a 20 km. Imágenes de televisión mostraron cómo el vapor se elevaba sobre la planta
A lo largo de la costa noreste, los equipos de rescate registraban entre los escombros de los edificios destruidos, coches y embarcaciones, en busca de supervivientes en las zonas más afectadas, como la ciudad de Sendai, a 300 km al noreste de Tokio.
Los residentes, aturdidos, acumulaban agua y se apiñaban en albergues provisionales a temperaturas casi bajo cero. Imágenes aéreas mostraron edificios y trenes desparramados sobre el lodo, como si fueran juguetes de niños.
"Todas las tiendas están cerradas, ésta es una de las pocas que todavía están abiertas. Vine a comprar y abastecerme de pañales, agua potable y comida", dijo a Reuters Kunio Iwatsuki, de 68 años, en la ciudad de Mito, donde los residentes hacían cola ante un supermercado dañado.
A lo largo de la costa, los supervivientes trepaban por carreteras casi intransitables. En Iwanuma, no lejos de Sendai, la gente escribió SOS en el tejado de un hospital rodeado de agua, una de las muchas escenas de desesperación.
El terremoto y el tsunami, y ahora la fuga radiactiva, presentan el mayor desafío para el Gobierno de Japón en una generación.
La explosión del cuarto reactor nuclear de la planta de Chernóbil en 1986 envió miles de toneladas de polvo nuclear tóxico a Ucrania, Rusia y Bielorrusia. Se trata del peor desastre civil nuclear.
La explosión en la instalación nuclear japonesa ocurrió cuando el operador de la planta, Tokyo Electric Power (TEPCO), trabajaba desesperadamente para reducir la presión en el núcleo del reactor.
La compañía ha tenido un pasado complicado en una industria plagada de escándalos.
En 2002, el presidente de la mayor empresa de energía del país fue obligado a renunciar junto con otros cuatro importantes ejecutivos, asumiendo la responsabilidad por una presunta adulteración de registros de seguridad de la planta nuclear.
Previamente, el operador había liberado lo que dijo fue una pequeña cantidad de radiactividad para reducir la presión y que el daño había sido mínimo ya que decenas de miles de personas ya habían sido evacuadas de los alrededores.
Los periodistas de Reuters estaban en la prefectura de Fukushima, a unos 70 km de la planta. Otros medios han informado de que la policía bloqueó carreteras en la zona para impedir que la gente se acercara.
El temblor, con una magnitud de 8,9, fue tan grande que miles de personas huyeron de sus hogares desde la línea costera a lo largo del borde del océano Pacífico, en lugares tan lejanos como países de América del Norte y del Sur, por temor a un tsunami.
La mayoría parece haberse librado de sufrir algo más serio que algunas olas elevadas, a diferencia de la costa nororiental de Japón que fue devastada por un tsunami de 10 metros que arrasó con casas y barcos, que flotaban entre escombros mientras el agua entraba en ciudades y aldeas, barriendo todo a su paso.
"Pensé que iba a morir", dijo Wataru Fujimura, de 38 años y representante de ventas en Koriyama, Fukushima, al norte de Tokio y cerca de la zona más afectada por el terremoto.
"Todos nuestros muebles y estanterías se cayeron por todas partes y había grietas en el edificio, por eso pasamos toda la noche en el coche (...) Ahora estamos de vuelta a casa tratando de limpiarlo todo", agregó.
En una de las áreas residenciales más afectadas, se podía escuchar a personas enterradas bajo los escombros pidiendo ser rescatadas, según la agencia de noticias Kyodo.
La comunidad internacional comenzó a enviar equipos de ayuda el sábado a Japón, y Estados Unidos mandó un grupo para ayudar a coordinar los trabajos.
El desastre ocurrió en momentos en que la tercera economía del mundo mostraba signos de recuperación de la contracción económica en el último trimestre del año pasado. Ahora han aumentado las perspectivas de interrupciones importantes para muchos negocios clave y de unos costes de recuperación de decenas de miles de millones de dólares.
El Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia dijo que el eje de la Tierra había cambiado 25 centímetros como resultado del seísmo y el Servicio Geológico de Estados Unidos explicó que la principal isla de Japón se movió 2,4 metros.
El terremoto fue el quinto más poderoso en el mundo en el último siglo. Superó al gran seísmo de Kanto, que ocurrió el 1 de septiembre de 1923, con una magnitud de 7,9 y con un saldo de más de 140.000 muertos en el área de Tokio.
El terremoto de Kobe de 1995 causó 100.000 millones de dólares en daños y fue el desastre natural más costoso de la historia.

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