21 abr. 2013

Viaje sin retorno a Marte... ¿Quien se anota?


¿Quieres viajar a Marte? La organización holandesa Mars One anunció que abrirá las postulaciones pronto. Serán para un viaje sin regreso y la compañía espera poder formar una comunidad de colonos en ese planeta.
Tierras desconocidas, montañas o lugares lejanos siempre han atraído a los exploradores. Los libros de historia registran ese deseo de aventura. Ni siquiera el peligro extremo que enfrentaban desanimó a personajes como Cristóbal Colón o Fernando de Magallanes.
Así que quizás no debe sorprender que Mars One ya haya recibido miles de expresiones de interés de postulantes, a pesar de que lo que ofrece es un boleto sin retorno, a diferencia de otra misión que espera poder hacer un viaje de ida y vuelta al planeta rojo en 2018.
Los interesados deben tener en cuenta que tienen que ser fuertes, adaptables, ingeniosos y capaces de trabajar en equipo. Todo el proyecto será transmitido por televisión: desde la selección de los afortunados que se hará al estilo de los programas "reality", hasta el aterrizaje y la vida extraterrestre.
En una visita en Londres, el cofundador de Mars One Bas Lansdorp explicó que la razón por la cual éste será un viaje sin regreso es que durante los ocho meses que dura el viaje, los astronautas 
perderán masa de los músculos y huesos.
Además, tras pasar un tiempo en Marte, cuyo campo gravitacional es menos fuerte, sería casi imposible reajustarse a las condiciones de la Tierra.
Lansdorp explicó también que los postulantes que resulten seleccionados serán entrenados física y psicológicamente.
El equipo usará la tecnología existente en todos los aspectos del proyecto: la energía será generada con paneles solares, el agua será reciclada y extraída de la tierra y los astronautas plantarán sus alimentos.
En cualquier caso, llevarán raciones de emergencia y recibirán más alimentos cada dos años, cuando lleguen nuevos exploradores.
Pero, ¿cuán realista es creer que un grupo de individuos pueden vivir y prosperar en el planeta rojo?
Marte está en la línea de fuego de las partículas de alta energía del Sol, conocido como el viento solar. Se piensa incluso que es debido a ello que la atmósfera de ese planeta es muy delgada.
En la Tierra estamos protegidos del viento solar con un fuerte campo magnético. Sin él, sería mucho más difícil sobrevivir.
A pesar de que Marte tenía algo similar hace unos 4.000 millones de años, lo perdió, así que su superficie es extremadamente hostil, como señala Verónica Bray, del Laboratorio lunar y planetario de la Universidad de Arizona, quien ve el proyecto con escepticismo.
No hay agua líquida, la presión atmosférica es "prácticamente un vacío", los niveles de radiación son más altos y las temperaturas varían de una manera salvaje, señala.
"La radiación preocupa, particularmente durante el viaje. Implica un riesgo más alto de cáncer, un sistema inmunológico debilitado y posiblemente infertilidad", subraya.
Para minimizar la radiación, el equipo tendrá que cubrir los domos bajo los que vivirán con varios metros de tierra, pero sus miembros mismos tendrán que cavar para conseguirla.
"No tengo duda alguna respecto a que podemos poner a un ser humano en Marte. Lo que dudo es que pueda sobrevivir por un extenso período", sentencia Bray.
Por su parte, uno de los embajadores del proyecto, el profesor Gerard 't Hooft, premio Nobel de física teórica 1999, admite que existen riesgos desconocidos para la salud, pues la radiación es "de una naturaleza muy distinta" a lo que se ha probado en la Tierra.

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