2 jun. 2010

El derrame del Golfo de México en cifras

Mientras la compañía British Petroleum (BP) trata de resolver el derrame de petróleo provocado el pasado 20 de abril tras la explosión y posterior hundimiento de la plataforma Deepwater Horizon en el Golfo de México, las últimas cifras ponen de manifiesto la gravedad del derrame.
El accidente dejó 11 muertos y sus repercusiones ambientales y económicas parecen crecer cada día que pasa sin que se logre poner fin a la fuga de petróleo.
La plataforma estaba haciendo exploraciones submarinas enmarcadas dentro del proyecto Macondo de la compañía petrolera británica, 68 kilómetros al sureste de Venice, Luisiana, específicamente a 1.525 metros bajo el agua y a 13.000 pies del lecho marino.
Tras 44 días, los pronósticos respecto al derrame de petróleo son cada vez más sombríos. Los últimos cálculos del gobierno de Estados Unidos revelan que el derrame podría continuar hasta agosto cuando se completarán los dos pozos de alivio alternativos que perfora BP.
Y es que el gobierno estadounidense y especialistas en el área coinciden en que el derrame excede por mucho al desastre de Exxon Valdez en Alaska ocurrido en 1989, el peor registrado hasta ahora en Estados Unidos.
Expertos del gobierno estadounidense calculan que desde hace seis semanas al menos 76 millones de litros de crudo (478.000 barriles) han sido derramados en el Golfo. La mancha de petróleo ha afectado más de 110 kilómetros de las costas de Luisiana.
Además, científicos descubrieron columnas de petróleo de hasta 35 kilómetros ubicadas a 1.066 kilómetros debajo de la superficie del Golfo.
El derrame amenaza el delicado ecosistema de las costas del sur estadounidense y eventualmente las del norte de la cuenca del Mar Caribe.
El periódico The Washington Post informó que equipos gubernamentales recientemente señalaron que el accidente provoca el derrame de entre 12.000 a 19.000 barriles de petróleo diarios.
Inicialmente se había hablado de 5.000 barriles al día, es decir, 795.000 litros o lo que es lo mismo, el equivalente a una piscina olímpica cada tres días, indicó la cadena estadounidense PBS.
De acuerdo a cifras oficiales, si el derrame de petróleo continúa al ritmo actual y finaliza el 1 de agosto, se habrán derramado unos 2,3 millones de barriles de crudo.
Sin embargo, Estados Unidos consume más de 20 millones de barriles de petróleo al día. Esto quiere decir, que esos 2,3 millones de barriles es lo que consume ese país en aproximadamente tres horas, indicó la cadena de noticias ABC News.
El martes también marcó el inicio de la temporada de huracanes y esto también podría aumentar los costos. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) predijo hasta 14 huracanes, de los cuales entre tres y siete serán tempestades de grandes proporciones con vientos superiores a los 179 km/h.
Inevitablemente, señalan científicos, algunos de ellos se dirigirán hacia la ya golpeada costa del Golfo.
Y es que se espera que la temporada de huracanes sea la más intensa desde 2005, el año que el huracán Katrina azotó a Luisiana.
BP no quiere hablar de los costos futuros que podría acarrear el derrame.
La compañía petrolera británica BP ha estado en el centro del debate desde que se registró el derrame.
Sólo el hundimiento de la plataforma petrolera le costó a BP más de US$560 millones, señaló la agencia de noticias Reuters.
La compañía petrolera informó que los costos asociados a los trabajos de emergencia y limpieza se ubican hasta ahora en US$990 millones, incluyendo US$40 millones en pagos directos realizados a afectados por el accidente.
Sin embargo, las cifras anunciadas por BP se dieron a conocer antes del anuncio de que en Estados Unidos se iniciará una investigación judicial sobre el desastre en el Golfo de México.
Expertos calculan que el costo para el gigante petrolero británico podría ser de decenas de miles de millones de dólares.
Este miércoles, las acciones de BP cayeron 3% más luego que el martes registrarán una caída de 13% motivada al anuncio de la investigación. Desde que en abril ocurrió el accidente, el valor de las acciones de la petrolera han caído cerca del 40%.
En paralelo, el gigante petrolero ha perdido más de un tercio de su valor, es decir, su valor se ha reducido en U$75 mil millones en el mercado abierto desde que ocurrió el derrame.
No en vano, la empresa petrolera británica se ha negado a hablar de los costos futuros que podría acarrear el desastre.

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