14 ago. 2010

En Venecia las góndolas ya no son sólo asunto de hombres

Después de más 900 años de dominio masculino, las autoridades de la ciudad italiana de Venecia por primera vez le otorgaron una licencia para pilotar una góndola a una mujer.
Y además de poder transportar turistas en su embarcación, Giorgia Boscolo, de 24 años, también se ganó el derecho a vestir la tradicional camisa a rayas horizontales azules y blancas y los pantalones negros que conforman el uniforme de la profesión.
La actividad es celosamente regulada por un sindicato de 425 miembros y el privilegio nunca había sido concedido a ninguna representante del sexo femenino desde que las góndolas empezaron a surcar los canales venecianos en 1094.
Pero Boscolo, quien proviene de una familia de gondoleros, le dedicó todo un año a los exámenes teóricos y prácticos necesarios para obtener el permiso.
Entre otras cosas, la madre de dos hijos tuvo que aprender a navegar por los intrincados canales que son la principal atracción de Venecia, ampliar su conocimiento sobre la historia y arquitectura de la ciudad, y mejorar su dominio del inglés.
El alcalde Venecia, Giorgio Orsini, celebró el logro de Boscolo y declaró que esperaba que su ejemplo empujara a otras venecianas a empuñar los remos de las típicas embarcaciones de la ciudad.
"La primera mujer gondolera es otro paso hacia la igualdad de los sexos. En el pasado había una tendencia excesiva hacia el machismo", afirmó.
Por lo pronto, sin embargo, Giorgia sólo puede remplazar a sus colegas varones cuando alguno de ellos decide tomarse un día libre, informó  George Willey.
"Pero espera pronto tener su propia góndola atada frente a la Basílica de San Marcos", contó Willey.
Se trata de un oficio bastante lucrativo, pues un viaje de 20 minutos en uno de los tradicionales botes negros de once metros de largo no cuesta menos de US$50.


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