18 ago. 2010

Niños adoptados por parejas del mismo sexo sufren trastornos de género

Las niñas y niños que son adoptados por matrimonios de parejas del mismo sexo sufren deficiencias en su desarrollo, al grado que en algunas etapas de su vida llegan a dudar sobre el valor real de su género, advierte Dawn Stefanowicz, quien vivió su infancia y adolescencia en un ambiente homosexual
Subraya que legalizar la unión entre personas del mismo sexo no sólo redefine el concepto de matrimonio, sino que al otorgarles la posibilidad de adoptar los convierte meramente en "cuidadores" de niños y no en verdaderos padres, ya que no les proporcionan la conexión biológica que el infante realmente necesita para poder crecer.
Luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), determinó aplazar hasta agosto próximo el análisis de la constitucionalidad de que las parejas del mismo sexo tengan derecho a las adopciones, advierte que esto lleva a los niños o niñas a ser tratados como objetos materiales y no como algo especial, por lo que su entorno se vuelve inestable e inseguro.
Agrega que los menores de edad no se sienten valorados cuando crecen en un ambiente transexual, bisexual u homosexual, por lo que comienzan a dudar del valor de su género o del género opuesto, dependiendo cuál sea el de los padres que están involucrados en su crianza.
Dawn es una mujer canadiense de 40 años de edad que vivió la mitad de su vida en un entorno netamente homosexual, ya que su padre, a pesar de estar casado, mantuvo relaciones con diversos hombres en el seno del hogar.
Al recordar cómo llegó a ver constantemente a su padre en sus relaciones homosexuales, Dawn alerta sobre los riesgos a los que están expuestos los niños con padres homosexuales, debido a que ello se convierte en un asunto que afecta la identificación de género, además de que no pueden compartir ese tipo de vivencias con nadie.
"Suena simple y fácil, pero en realidad nosotros somos niños, somos inocentes, queremos todo en blanco y negro, y si nuestros padres nos están mostrando a diferentes parejas sexuales de un género o de otro y nos llevan a las marchas de orgullo gay, nosotros vamos a crecer con muchas confusiones con respecto a nuestra propia sexualidad y nuestro propio género", explica.
Dawn Stefanowicz revela que su papá creció en una granja de Toronto y durante los primeros cinco años de vida no supo nada de él, ya que estaba en la guerra. De regreso a casa se convirtió en un alcohólico violento y abusó de varios miembros de su familia. De hecho, aclara que su papá sufrió no sólo de abuso sexual de otros miembros de la familia, sino también del rechazo de sus compañeros de escuela.
No obstante, aclara que aparentemente su padre habría superado los malos momentos, pues se casó con su madre a la edad de 20 años. Al poco tiempo la pareja tuvo gemelos (a Dawn y a su hermano), pero al poco tiempo de nacidos su padre llevó a vivir al hogar a un amigo de la infancia, con quien empezó una relación homosexual.
Poco tiempo después, su madre se embarazó de nuevo, a partir de lo cual se enfrió la relación sentimental con su padre, quien poco a poco se fue involucrando con otros hombres.
A la edad de 5 años, el papá de Dawn ya la llevaba a bares gays y a parques donde aprovechaba para enrolarse con más personas de su mismo sexo. "Cuando yo tenía 8 o 9 años de edad estaba muy confundida sobre mi entorno, pues no entendía cuál era la idea de mi padre".
Conforme comencé a crecer, agrega, me di cuenta de que mi papá estaba involucrado en relaciones transitorias, porque llevaba diferentes hombres a la casa. Fui testigo de varias actividades sexuales con esos hombres no solamente en privado en la casa, sino también en público y para mí eso fue muy difícil de entender, porque yo no tenía las palabras para poder describir qué es lo que estaba yo viendo y tampoco podía yo definir los sentimientos que estaba enfrentando en esos momentos.
Stefanowicz recuerda que llegó a observar a algunos de esos hombres vestidos de mujer y que los veía atractivos, pero ella, pese a ser mujer, no se sentía bella ni femenina, además de que no se identificaba con otras niñas o adolescentes, por lo que intentó tener novios para tatar de obtener aceptación y afecto.
Mientras tanto, la situación en su hogar era sumamente difícil, ya que su madre se encontraba muy enferma y su padre transitaba de relación en relación con diferentes hombres, muchos de ellos jóvenes.
Relata que cuando conoció al que a la postre sería su marido, a los 19 años de edad, se dio cuenta de que tenía problemas en la intimidad, por lo que requería de un compromiso serio. "Quizás no fue la mejor razón para casarme, pues se trataba de una forma de salir de mi medio ambiente. Por fortuna tuve la suerte de casarme con un hombre sumamente amable y muy comprensivo".
Finalmente su padre falleció cuando ella tenía 26 años de edad, víctima de Sida, lo cual fue muy doloroso para todos.
Dawn Stefanowicz hace hincapié que es evidente observar en los países donde se ha legalizado la adopción a parejas del mismo género, los niños muchas veces viven en un ambiente de familias disueltas.
Para concluir, resalta que los niños adoptados requieren necesariamente de un hogar estable para su óptimo desarrollo, así como de la guía moral y educativa de un padre y una madre.Hace unos días me encontré unos escritos cuyos autores eran Laureano López y Christian Fabrizio Andrade, ambos legionarios de Cristo; y me llamó la atención que los dos coincidían en que la palabra benedicencia no se encontraba en el diccionario y que al intentar escribirla automáticamente se corregía por beneficencia.

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