24 nov. 2007

Se hundió crucero en la Antártica

El crucero The Explorer se hundió este viernes en las aguas del Océano Antártico, al sur de Argentina, luego de chocar con un témpano de hielo que perforó su casco, aunque los 100 pasajeros y 54 tripulantes de la embarcación fueron rescatados sanos, informó la Armada de Chile.
"El Rompehielos Viel informó que aproximadamente a las 15:30 horas de hoy, en latitud 57º 15' sur y longitud 062º 24´weste, se produjo el hundimiento del MN Explorer. El Viel intentará rescatar algunos restos y balsas que se encuentran a la deriva", para que "no generen confusión ante nuevos avistamientos de otros buques que navegan por el sector", señaló en un comunicado la Armada de Chile.
Asimismo, el comunicado establece que tras el hundimiento "se apreció una mancha de petróleo de 180 por 20 mts. aproximadamente, la cual está siendo dispersada mecánicamente por el Viel".
Según la Armada chilena los pasajeros provienen de: Argentina, Colombia, Estados Unidos, Gran Bretaña, Suiza, Francia, Alemania, Bélgica, Holanda, Suecia, China, Irlanda y Dinamarca. La tripulación de la nave es de Suecia, Polonia, Bulgaria, Filipinas y Nueva Zelanda.
En un comunicado anterior, se informó que los pasajeros, esperaban para desembarcar en una base chilena, en Bahía Fildes, en la Isla Rey Jorge de la Antártica.
"A las 11.30 comprendí que algo no andaba bien. Primero pensé que habíamos chocado con una ballena. Luego, por la radio, escuchamos que había desesperación en el barco", relató el capitán Bengt Wiman (49) a los medios suecos sobre el momento en que el crucero que comandaba, el MS Explorer, chocó con un iceberg en las cercanías de la isla Rey Jorge, en el estrecho de Bransfield.
La madrugada del viernes el barco se encontraba atravesando por un sector de masas de hielo, pero se encontraban a unos siete metros de llegar a agua limpia. "Cuando de repente sonó la alarma de una habitación que estaba casi al medio del barco. Comenzamos a buscar el forado, lo encontramos bastante rápido y era un poco más grande que un puño. Entonces lancé la alarma y logré que todos los pasajeros se levantaran".
Luego, según el testimonio del capitán, la tripulación comenzó a sacar con bombas el agua que entraba rápidamente por el bache, pero la labor se vio interrumpida a los pocos minutos, cuando se quedaron sin electricidad.
Según Wiman, no está claro qué ocasionó el impacto . "Probablemente algún pedazo de hielo que era más duro que otros". Luego de la alarma inicial, logró sacar a la embarcación del área de témpanos, pero luego comenzó a inclinarse. "Entonces me vi obligado a ordenarles a todos que abandonaran el barco". El y 15 tripulantes se mantuvieron a bordo, tratando de retomar el control de la máquina. Lograron que los motores encendieran de nuevo, sin embargo, la inclinación del barco se acentuó. "Entonces yo también decidí abandonar el barco, como último hombre".
"Cuando al fin logré bajar al bote salvavidas nos sentamos y comenzamos a abrazarnos", narró el capitán sueco, quien se sintió muy satisfecho sobre cómo lograron evacuar a todos los pasajeros. "La operación de salvamento salió muy bien, casi como sacada de un manual".
En tanto, una de las tripulantes del crucero, la argentina Andrea Salas (38), relató ayer a una radio transandina cómo se vivió el choque con el iceberg. La mujer, que trabajaba como asistente de la expedición, contó que sentir golpes en el barco durante la travesía era normal, pues se navegaba en zonas con masas de agua congelada. A la hora de la colisión ella se encontraba en el bar de la embarcación junto a otros colegas, cuando vieron que había gente que subía desde las cabinas de los pisos inferiores, mojados y gritando: "¡Hay agua!". Minutos más tarde, por los altavoces se anunciaba que el barco había chocado con una formación de hielo.
Sin embargo, la tripulante confiesa que "quedamos sorprendidos, porque hubo una paz y un comportamiento súper bueno de los pasajeros, que no 'paniquearon' y se quedaron controlados todo el tiempo", aunque las bajas temperaturas se hicieron sentir mientras estaban en los barcos salvavidas, donde estuvieron cerca de cuatro horas. "Hacía mucho frío, y si bien estábamos muy abrigados, como permanecíamos quietos y nos mojamos, obviamente hacía mucho frío", relató.
El sueco Jonas Hellman, de 17 años, contó a los medios de su país haber recibido un dramático llamado de su hermana, quien iba a bordo del barco en compañía de su novio. "Fue un shock enterarnos de esto. Mi hermana me llamó y me dijo que el barco se estaba hundiendo". Ingritt, su madre, contó que la pasajera les había enviado un correo electrónico y que estaba muy contenta, porque pensaba que el viaje sería "muy entretenido".

1 comentario:

tiotaum dijo...

Yo también le había puesto al blog "DE TODO UN POCO" en el banner pero con ya coincido con varios que se llamaban igual decidí cambiárselo pero quedo en el banner,
Bonito e interesante blog todo los que se llaman asi tienen post interesantes.
Saludos
TioTaum