12 feb. 2008

Calentamiento Global hace mas dificil supervivencia de los Pinguinos

La revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS) dió a conocer un estudio que revela que el calentamiento global está causando que la supervivencia de los pingúnos sea cada vez más difícil.
Debido a que los pingüinos rey se encuentran en lo alto de la cadena de alimentación de su región, son indicadores sensibles de las alteraciones del ecosistema marino y en ellos se manifiestan de forma amplificada los efectos del cambio climático.
Los investigadores estudiaron el apareamiento y supervivencia de los pingüinos en 'Possession Island' en el archipiélago Crozet, marcando a las aves con etiquetas electrónicas subcutáneas a medida que los pingüinos migraban a lo largo de sus trayectos naturales.
Los autores mostraron que las temperaturas superficiales altas del mar en el rango invernal de los pingüinos disminuyeron la cantidad de presas marinas existentes, lo que disminuyó la supervivencia de los pingüinos rey adultos.
El modelo dinámico de población sugiere un 9% de declive en la población de pingüinos adultos para cada subida de 0,26ºC en la temperatura de la superficie del mar, lo que indica que esta población está bajo un alto riesgo ante las actuales condiciones de calentamiento global, ya que se espera un aumento medio de 0,2ºC por década para los próximos 20 años.
El estudio mostró que el calentamiento afecta negativamente a la procreación y la supervivencia de los pingüinos rey adultos.
De acuerdo con los científicos, el calentamiento global afecta no sólo a la disponibilidad de la alimentación cerca de la colonia de pingüinos rey en las islas Crozet, sino que también repercute en el proceso de apareamiento.

1 comentario:

Daniela González dijo...

Hola, lei unas cuantas entradas y me parece muy interesante lo que tiene, le recomiendo que lea escritos de Eduardo GaleanO son muy buenos, y pues aqui le dejo un fragmento de algo de el:

LA IMPUNIDAD DE LOS EXTERMINADORES DEL PLANETA*

Crímenes contra la gente, crímenes contra la naturaleza: la impunidad de los señores de la guerra es her¬mana gemela de la impunidad de los se¬ñores que en la tierra comen naturaleza y en el cielo engullen la capa de ozono.
Las empresas que más éxito tienen en el mundo son las que más asesinan al mundo; y los países que deciden el desti-no del planeta son los que más méritos hacen para aniquilarlo.

Un planeta descartable

Inundaciones, inmundaciones: torrentes de inmundicias inundan el mundo y el aire que el mundo respira. También inundan el mundo las cataratas de palabras, informes de exper¬tos, discursos, declaraciones de gobiernos, solemnes acuerdos internacionales, que nadie cumple, y otras expresiones de la preocupación oficial por la ecología. El lenguaje del poder otor¬ga impunidad a la sociedad de consumo, a quienes la imponen por modelo universal en nombre del desarrollo y también a las grandes empresas que, en nombre de la libertad, enferman al planeta, y después le venden remedios y consuelos. Los exper-tos del medio ambiente, que se reproducen como conejos, se ocupan de envolver a la ecología en el papel celofán de la ambi-güedad. La salud del mundo está hecha un asco, y el lenguaje oficial generaliza para absolver: Somos todos responsables, mien¬ten los" tecnócratas y repiten los políticos, queriendo decir que, si todos somos responsables, nadie lo es. Y queriendo decir que se jodan los de siempre, el discurserío oficial exhorta al sacrificio de todos. La humanidad entera paga las consecuencias de la ruina de la tierra, la intoxicación del aire, el envenenamiento del agua, el enloquecimiento del clima y la dilapidación de los bienes morta¬les que la naturaleza otorga. Pero las estadísticas confiesan y los numeritos traicionan: los datos, ocultos bajo el maquillaje de las palabras, revelan que es el veinticinco por ciento de la humani¬dad quien comete el setenta y cinco por ciento de los crímenes contra la naturaleza. Si se comparan los promedios del norte y del sur, cada habitante del norte consume diez veces más ener¬gía, diecinueve veces más aluminio, catorce veces más papel y trece veces más hierro y acero. Cada norteamericano echa al aire, en promedio, veintidós veces más carbono que un hindú y trece veces más que un brasileño. Se llama suicidio universal al asesinato que cada día ejecutan los miembros más prósperos del género humano, que viven en los países ricos o que, en los países pobres, imitan su estilo de vida: países y clases sociales que definen su identidad a través de la ostentación y el despilfarro. La difusión masiva de esos modelos de consumo, si posible fuera, tiene un pequeño inconveniente: se necesitarían diez planetas como éste para que los países pobres pudieran consumir tanto como consumen los países ricos, según las conclusiones del fundamentado informe Bruntland, presentado ante la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo en 1987.

un poco extenso, pero muy bueno; si lo ya lo habia leido es para uqe recuerde.

seguire revisando su blog.
Saludos Daniela G.