3 dic. 2007

A patinar en el Zócalo

Por primera vez, la simbólica Plaza del Zócalo de Ciudad de México estrena una enorme pista de patinaje sobre hielo, muy al estilo de ciudades como Londres, París o Nueva York.
Aunque en la capital mexicana el clima es más bien templado, el gobierno del Distrito Federal decidió abrir esta pista al aire libre, como parte de un programa recreativo invernal.
"La idea es que este tipo de esparcimiento llegue a la mayor parte de la población que no tiene recursos para acceder a estos espectáculos", le dice a BBC Mundo Marcos Godínez, Director de Obras Especiales del gobierno de la ciudad.
Con exhibiciones de patinaje artístico, fuegos artificiales y un espectáculo de luces que incluyó un rayo láser, se inauguró la pista, la cual según sus promotores es la más grande del mundo, ya que mide 3.200 metros cuadrados.
Esta iniciativa tiene una inversión de cerca de unos US$ 150.000 y está financiada por el gobierno de la ciudad y una veintena de empresas.
La pista de hielo, que ocupa prácticamente la mitad del Zócalo -escenario político y cultural de esta ciudad- tiene capacidad para que 1.200 personas patinen simultáneamente en turnos máximos de una hora. Se estima que recibirá unos 14.000 visitantes por día.
Se tienen listos 1.600 patines para prestarlos de manera gratuita a los usuarios, quienes tampoco tendrán que pagar por ingresar a la pista. Además, habrá instructores para los novatos. Aunque a través de un comunicado el gobierno local asegura que este espectáculo se creó para que "sea accesible a todos los sectores sociales del Distrito Federal", algunos de los visitantes durante la inauguración se quejaron de que hubo un "trato elitista".
"Si van a dar pases especiales ¿para qué dicen que es para todos?. No nos dejaron pasar, sólo a gente que seguro es familiar de los funcionarios y a nosotros, a los del pueblo, nos dejaron afuera", asegura a BBC Mundo Arturo López, quien no pudo acceder al espectáculo.
Pero muchos, sobre todo jóvenes y niños, se muestran entusiasmados de tener la oportunidad de acceder a este tipo de actividad invernal: "Yo no sé patinar, pero voy a aprender aquí", le dijo a la BBC Ángel Haro, un niño de siete años.
Para atender algún accidente o eventualidad, policías e integrantes de cuerpos de rescate tuvieron que subirse a sus patines y aprender a deslizarse sobre el hielo.
"Esto fue parte de la capacitación que recibimos para poder hacer frente a lo que pueda pasar", dice uno de los uniformados.
Más de doscientos de estos servidores públicos estarán a cargo de vigilar a los patinadores y de brindarles auxilio.
En los próximos días, el gobierno capitalino tiene contemplado abrir otras dos pistas gigantes en el barrio de Coyoacán, al sur de la ciudad y en los Bosques de Aragón, en el oriente. Ambas permanecerán abiertas hasta el próximo siete de enero.
En el verano pasado, Marcelo Ebrard -el alcalde del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD)-, instaló playas artificiales en varios puntos de la ciudad que fueron acogidas principalmente por los sectores populares de la población.

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