17 ago. 2007

Perú: aumenta ayuda internacional en medio de crecientes saqueos

La ayuda internacional para los miles de damnificados del fuerte terremoto que sacudió la región centro sur de Perú se incrementa en momentos que las autoridades enfrentan saqueos de la población afectada, desesperada por la escasez de alimentos y carpas donde vivir. Los primeros saqueos y actos de pillaje registrados este viernes en Pisco, la localidad más devastada por el sismo, ilustran bien las dimensiones del drama de los sobrevivientes, muchos de ellos obligados a dormir al aire libre desde hace dos días. La desesperación puso en evidencia las enormes dificultades del gobierno de Alan García para distribuir en forma organizada la ayuda local e internacional que viene recibiendo. García lanzó un enérgico llamado público a la calma para evitar un desborde popular y garantizó que nadie se quedará sin recibir agua, alimentos y carpas. El presidente explicó que la demora en hacer llegar la ayuda externa, que recién empieza a ser recibida en Lima, se debe a que su gobierno priorizó la evacuación de más de 400 heridos graves a hospitales de la capital peruana. El primer ministro, Jorge del Castillo, pidió también serenidad y señaló por su lado que la ayuda por vía terrestre es muy lenta por los derrumbes sobre la única carretera que comunica a Lima con la región centro sur, la Panamericana Sur. La amplitud de la zona devastada por el terremoto de 7,7 grados Richter, que se extiende desde Cañete a Ica (de 140 km a 300 km) al sur de Lima, complicó la tarea de los socorristas para entregar ayuda por vía terrestre. Las cifras extraoficiales de damnificados fluctúan entre 60.000 y 200.000 en Ica, Cañete, Chincha y Pisco, las ciudades más cercanas al epicentro, según cálculos de la prensa a falta de información oficial. El fuerte terremoto dejó más de 500 muertos hasta el momento, aunque existe el temor de que el balance aumente conforme se remueven los escombros de miles de casas derrumbadas. La falta de alimentos, agua, medicinas y carpas se convirtió en un denominador común. Más de 16.000 viviendas se derrumbaron. El primer ministro agradeció a la comunidad internacional por la ayuda enviada y por la prometida. El puente aéreo de Lima a Pisco se mantiene desde el jueves y el gobierno anunció este viernes la puesta en marcha de un puente marítimo entre el puerto del Callao, vecino a Lima, y el puerto de Pisco. El presidente García resaltó además el "estímulo y apoyo" de la comunidad internacional, y destacó en especial la ayuda de los gobiernos de Bolivia (la primera ayuda que llegó) y de Colombia, cuyo presidente, Álvaro Uribe, llegará a Lima el domingo con ayuda humanitaria para los damnificados del terremoto.

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